Si se toca algo, que se toque todo

Los Reyes de Holanda y Bélgica abdicaron recientemente sus respectivas coronas y, que se sepa, ambos países continuaron funcionando como si nada hubiera ocurrido después de los factos reales y la entronización de los herederos. En España, el lunes pasado, el Rey Juan Carlos I anunció su abdicación y no había dado tiempo a que terminara su intervención televisiva y ya, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, se amenazó con poner patas arriba todo el entramado surgido con la Constitución de 1978. “Si se toca la Monarquía, que se toque todo”, parece ser el deseo infantil de algunos.
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