¡Cualquiera fuma en las calles de Madrid!

Contaminación en Madrid. EFE
La revista Science of the Total Environment se hacía eco en noviembre de 2010 de la existencia de una partícula bautizada como PM2,5, generada por los motores diésel, de esos que hacen funcionar a buena parte del parque móvil de nuestro país. La partícula ni se ve ni se toca, porque mide menos de 2,5 micras de diámetro y además no desprende ningún tipo de olor que permitiera ser detectada por el olfato humano.

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