¡ESO SÍ QUE SON PADRES!

No era seguro que en los años cuarenta o cincuenta los padres de entonces entonaran esa letanía que tanto se canta hoy y que dice: “Nuestros hijos vivirán peor que nosotros”. Tras la guerra civil y los años del hambre, lo lógico sería pensar que el país, por mucha falta de libertad que tuviera -y la tenía a raudales-,  no tendría más remedio que dejar atrás la hambruna y mejorar  sus condiciones de vida, máxime después de que los norteamericanos vieron en nuestro país una buena base para sus barcos y aviones. Con la leche en polvo , el queso de bola y la mantequilla americana, los niños de entonces nos teñíamos de blanco los bigotes con la espuma de la leche y llenábamos nuestras barrigas con el queso y la mantequilla. Y con eso, nuestros padres sentían que nos alimentábamos mejor de lo que ellos podían ofrecernos en las modestas casas de entonces.

Pero no todos los padres eran iguales. Los hubo que dejaron en Andorra o en Panamá regalos para que sus hijos rompieran el tópico y vivieran mejor que lo hicieron ellos -que no debieron hacerlo mal- y pudieran disfrutar de dinero y vivienda para que los caprichos y el calor del hogar los deleitara y protegiera del frio invierno que suponía la dictadura y la incipiente democracia.

No sé qué pasa con algunos cargos públicos; todos ellos tienen en común haber nacido en el seno de familias ricas y, además, patrióticas. ¡A la vista está! Ya sabemos que los hijos de esos padres, ricos y patriotas, no han vivido peor que ellos; y a la vista de lo que vamos conociendo, sus nietos vivirán mejor que sus padres y que sus abuelos. Para que luego sigan con la matraca de que “nuestros hijos, patatín, patatán…”

Granada no existe

Firmantes de la "Declaración de Granada". EFE
Participé durante bastantes años en un organismo que comenzó a existir en los tiempos en los que José Luis Rodríguez Zapatero ocupó la Secretaría General del PSOE. Antes no existía el Consejo Territorial, que es el nombre que recibió la reunión que, un par de veces al año, celebraba el secretario general federal con los secretarios generales regionales y los presidentes de las Comunidades Autónomas gobernadas por socialistas.
En ocasiones participaban miembros de la Comisión Ejecutiva Federal o el presidente de los alcaldes españoles si esa responsabilidad recaía en algún edil socialista. Se trataba de reflexionar, opinar y aunar criterios en aquellas materias que, por su complejidad requerían de las exigencias y de las cesiones de todos los que constituían en el entramado de poder institucional del PSOE. Sigue leyendo

Oferta y contraoferta

Para los nacionalistas, y también para algunos que no se definen así, la solidaridad que, por ejemplo, se ejerce a través del impuesto sobre la renta, o en general a través del sistema fiscal, es vista no como una solidaridad que se ejerce entre unos ciudadanos con otros, sino entre unos territorios y otros. No habría, en esa visión, un nexo directo entre los españoles.
La adscripción del ciudadano, así como el ejercicio de la solidaridad como expresión de esa adscripción, sería la región o la nacionalidad. Y sería ésta, en bloque, la que destinaría, de grado o por imposición del poder superior, una parte de sus recursos globales a la solidaridad con otras regiones, igual que en los Presupuestos Generales del Estado se destina una partida a la ayuda a los países subdesarrollados. Sigue leyendo

Blancanieves y la bruja fea

El primer ministro húngaro y líder ultraderechista Viktor Orban. Reuters

Desde un país definido y articulado, la izquierda puede encontrar aliados que no sientan el desencanto de la política si está en condiciones de emitir avisos de que verdaderamente la democracia y la lucha contra las desigualdades está dentro de sus preocupaciones y de sus riesgos, en el interior y en el exterior de sus fronteras nacionales.

Sigue leyendo