Dime qué dices y te diré qué demócrata eres

Recuerdo cuando la infanta Cristina y su marido, el sr. Urdangarín, se vieron envueltos en un proceso que cuestionaba su limpieza en el ejercicio profesional e institucional. “Ya verás cómo no les pasa nada”. Les pasó y se les abrió un proceso penal con peticiones de cárcel para ambos. “Ya verás cómo estos no se sientan en el banquillo”. Se sentaron y tuvieron que entrar en el juzgado por donde entra cualquier procesado, con el inconveniente añadido de que las cámaras de televisión se encargaron de seguir sus pasos desde el coche oficial hasta el portón que daba paso al Juzgado de Palma de Mallorca. “Ya verás cómo se escapan y no se les condena”. Se les condenó y Urdangarín tiene pendiente una pena de cárcel que está recurrida, a la espera de lo que dictamine el Tribunal Supremo.

Sigue leyendo