Gabilondo sólo hay uno

Gabilondo sólo hay uno / rosell

Gabilondo sólo hay uno / Rosell

Generalmente, cuando se enferma, se acude a la consulta del médico, salvo algunos que, por ignorancia o desesperación, acuden a la consulta de un curandero. El primero, el sanitario, se conduce con criterios científicos y tras haber cursado los estudios pertinentes que le acreditan para ejercer la medicina. El segundo, el hechicero, afirma tener los efectos sanadores de la medicina, pero que no está apoyada por pruebas obtenidas mediante el método científico. El común de los mortales cree en la ciencia; sólo una minoría cree en la persona, en la inspiración y hasta en la ignorancia. La terapia del hechicero no tiene ningún fundamento; a lo más que llega es a engañar a quienes creen que curandero y médico son la misma cosa. El médico puede equivocarse honradamente. El santero se equivoca indecentemente. El médico no miente. El curandero, engaña.
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