Paradoja (elconfidencial.com)

Varios operarios instalan la concertina en Melilla. (EFE)
Desde este verano, el Gobierno español ha intensificado los controles de acceso a territorio español a todos aquellos ciudadanos procedentes de la colonia inglesa gibraltareña. Fue, seguramente, la actitud provocadora del Gobernador de Gibraltar la que obligó a las autoridades españolas a tomar ese tipo de medidas, tendentes a responder al intento de los gibraltareños de ampliar por las buenas su disminuido territorio, a base de echar bloques de hormigón en las aguas españolas, lo que, sin duda, dificulta la faena de los pescadores de la Línea de la Concepción y de Algeciras. La medida es un incordio para los gibraltareños, pero lo es aún más para los linenses y algecireños que pasan todos los días a la colonia para ganarse la vida en ese peñón porque, sin duda, no lo pueden hacer en la parte de acá de la verja.
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