Si fuera necesario, habría que hacerlo

Un Gobierno del PP y el PSOE para luchar contra el independentismo: si fuera necesario, habría que hacerloNo tengo la sensación de que entre la CUP, Esquerra Republicana de Catalunya y Partido Demócrata Europeo Catalán existan muchos puntos en común. La CUP reclama un republicanismo anticapitalista y defiende la salida de la OTAN y de la UE si Cataluña consigue la independencia. Su coalición es considerada como de extrema izquierda o como izquierda radical. Esquerra Republicana se dice de izquierdas y socialista, y defiende la república y el pancatalanismo.  El PDECat es el heredero de Convergència Democrática de Cataluña, y se define como demócrata, catalanista, europeísta y humanista. Ya ven, unos dispuestos a salir de la UE y otros asegurando que no saldrán de la UE si triunfa la independencia. Es meridianamente claro que entre ellos no existe más afinidad que aquella por la que los tres se definen como independentistas. Esto último es lo que les ha permitido arrinconar la enorme distancia que existe entre los tres para centrarse en aquello que les une: la independencia de Cataluña. Sus perfiles ideológicos son tan nítidos y diferentes que ninguno de ellos ha tenido complejos a la hora de unir sus fuerzas para tratar de conseguir lo que de verdad les importa. Y a ninguno de sus adversarios políticos ni a comentaristas ni a analistas se les ha ocurrido sospechar que la CUP se ha derechizado por apoyar a los otros dos, ni los otros dos han sido calificados de peligrosos extremistas de izquierdas. Sigue leyendo

¿Qué buscan?

La secesión no se sostiene en la simple voluntad de separarse, sino en ausencia de democracia o injusticia. Si hay democracia, no cabe la secesión. Más exactamente, la secesión hace imposible la democracia: si yo me marcho porque no me gusta lo que todos hemos decidido entre todos, no hay decisión verdaderamente democrática. Levantar una frontera entre conciudadanos, hacerlos extranjeros, reducir la comunidad de derechos, de justicia y democracia, supone una vuelta a los tiempos oscuros.

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Los trileros

Mientras la oposición y los medios de comunicación preguntan y discuten sobre qué hacer con la secesión, ellos pueden ir capeando el temporal que se les ha venido encima

 

Suceso imprevistoCualquier sistema político que se califique como democrático mantiene la separación entre los diferentes poderes del Estado. Cuando uno de ellos trata de interferir en los otros, la democracia se resiente y los ciudadanos parecen mostrarse inermes ante esa invasión. En España no siempre se cumple ese dogma de separación de poderes. En ocasiones, tenemos la sensación de que el Ejecutivo abarca más competencias de las que tiene atribuidas constitucionalmente inmiscuyéndose descarada o subrepticiamente en el Poder Legislativo o en el Judicial. Por ejemplo, los andaluces recuerdan muy bien cómo algunos miembros del Poder Judicial andaluz se hacían visibles cuando la Junta de Andalucía o el Gobierno de España convocaban elecciones autonómicas, generales o locales. Sigue leyendo

Gracias Merkel

Debemos ser de los pocos países que se pasa la vida profundizando en la democracia sin que hayamos ahondado ni media pulgada en semejante empeño

Gracias Merkel
Según noticias de prensa, Podemos y C’s se reunieron el viernes, 10 de marzo, en el Congreso, para negociar una propuesta común que limite los mandatos presidenciales. Al parecer, Rajoy se resiste, con razón. Además, Iglesias y Rivera quieren extender la medida a presidentes autonómicos y alcaldes.

De cuando en cuando, el manual del perfecto demócrata español -vale decir del perfecto copión español- nos ilustra sobre la necesidad de profundizar en la democracia, confundiendo el verbo profundizar con el verbo mejorar o perfeccionar. Debemos ser de los pocos países que se pasa la vida profundizando en la democracia sin que, por el momento, hayamos ahondado ni media pulgada en semejante empeño. Para el lenguaje político al uso de hoy, profundizar la democracia vale lo mismo para un roto que para un descosido.
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Los vanidosos y el espejo del 78

Es alarmante el desmedido afán de algunos por querer difuminar los mejores 40 años de la historia reciente y borrar a una generación entera ensuciando la imagen y el prestigio de todos aquellos que contribuyeron a traer la libertad
Los vanidosos y el espejo del 78 - Eduardo Estrada

En el cuento de los hermanos Grimm, la Reina Malvada solía preguntarle a su espejo:

—Espejo, dime una cosa, ¿qué mujer de este reino es la más hermosa?

Y el espejo mágico le contestaba:

—Usted es la mujer más hermosa de este reino y de todos los demás.

Así suele pasar en el seno de la política española actual. Hay personas que se creen las más bellas del universo y diariamente se miran a los espejos para descubrir que ellos son los más hermosos del actual reino.
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Oiremos las mismas canciones

Se acabó la undécima legislatura y a partir del 26 de junio se abrirá la décimo segunda de la democracia. Ello significa que en el próximo mes volveremos a votar por las diferentes opciones que deseen obtener representación en el Congreso y en el Senado. Previamente, como viene ocurriendo desde que se disfruta de democracia, los partidos y coaliciones se tirarán a la calle para hacer llegar al electorado todo aquello que crean oportuno para sus intereses. La campaña -y antes la precampaña- acompañaran nuestras vidas hasta el día de la votación. Lo que a nosotros nos parece anormal, es algo habitual en las democracias que se rigen por un sistema electoral que contempla la segunda vuelta para declarar vencedor a aquel partido o candidato que no obtuvo la mayoría absoluta en la primera tanda de votaciones. Si los votantes de esos países no se cansan, no veo la razón del supuesto hartazgo que anima a los españoles por el hecho de tener la posibilidad de votar dos veces en cuatro meses. Y digo bien cuando escribo la posibilidad de votar porque, a diferencia de lo que ocurre en otras democracias, en la española el voto es voluntario
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