Nacionalismo catalán. ¿Qué quieren?

Sólo quienes no conocen la historia de España pueden haberse visto sorprendidos por el resultado de las elecciones del 27-S y por la reclamación de una ruptura con un Estado que ya no garantiza el privilegio del que ha venido disfrutando la burguesía catalana desde el siglo XIX.

Quienes nos opusimos a la definición nacional de Cataluña no lo hacíamos por un afán centralista sino por evitar las consecuencias de tamaña e irresponsable cesión. Yo no soy ni nacionalista español ni centralista. Un extremeño no le debe nada al nacionalismo español, entre otras cosas porque su territorio y sus gentes han sido víctimas de ese nacionalismo que durante el siglo XIX y buena parte del XX protegió la industria catalana y vasca y el cereal castellano en perjuicio de otros territorios que tuvieron que comprar más caro los productos españoles que los foráneos.
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Ana y los siete

Inicio de campaña del PSOE en Extremadura con Guillermo Fernández Vara. (Efe)

En ocasiones hay quienes apuestan por abrir o cerrar las listas electorales para que el elector tache a quien no le guste o cambie el orden de los candidatos elegibles. La propuesta pierde virtualidad cuando el número de candidatos excede de largo la capacidad de los votantes para tener un conocimiento cabal de los mismos. Pero de lo que no cabe la menor duda es del nivel de conocimiento de los que encabezan las listas de los partidos o coaliciones. Un porcentaje de más del 90% conoce el nombre de los cabezas de listas cuando se abre cualquier tipo de proceso electoral. Sigue leyendo

Las dos varas de medir

La candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. (Efe)

Durante años hemos tenido que escuchar que la democracia consiste en la alternancia en el gobierno. Ese eslogan siempre aparecía en los procesos electorales y venía a cuento porque quienes así opinaban consideraban que, tanto en Extremadura como en Castilla-La Mancha como en Andalucía, esa máxima no se estaba cumpliendo debido a la larga permanencia de los socialistas en el gobierno de dichas comunidades autónomas y que, por lo tanto, en ninguna de esas comunidades existía la democracia.