CONCERTINAS

Dice el ministro del Interior, Jorge Fernández, que las cuchillas colocadas en las alambradas de la frontera de Melilla solo producen daños superficiales. Dice el resto de los ciudadanos, incluidos Cáritas y la Guardia Civil, que los daños producidos llevan aparejados cortes profundos como lo prueban videos y fotografías que se han visto en algunas cadenas de televisión. Dice Rajoy que ha encargado un informe al respecto porque no sabe si son cortantes o no. La única forma de averiguar quién lleva razón es hacer la prueba, empezando por el ministro que porfía de la versión del resto de ciudadanos. Estaremos a la espera.

PARADOJA

El gobierno español se está convirtiendo en el portero mayor de Europa. Ha intensificado los controles de entrada en territorio nacional desde la colonia inglesa gibraltareña, adonde acuden ciudadanos españoles que no encuentran trabajo en España y lo buscan en Inglaterra. Y ha armado de cuchillas lacerantes las alambradas en la frontera melillense con Marruecos, por la que pretenden pasar inmigrantes subsaharianos que buscan trabajo en nuestro país. A unos no los deja pasar porque vienen buscando trabajo; a otros les obstaculiza la entrada porque vuelven de trabajar. ¿Quién resuelve la paradoja?