Hoy me siento bien siendo español

Seguramente los terroristas pondrán mucha atención y sacarán sus calculadoras para ver cuántos muertos necesita la ‘premier’ británica para eliminar libertades

 

Hoy me siento bien siendo españolPasaron las elecciones al Parlamento británico, que se adelantaron, no por necesidades del país, sino por el afán ventajista del Gobierno conservador, que pensó que el adelanto significaría la puntilla para un partido laborista que daba la sensación de estar deshilachándose, y la ocasión de aumentar la mayoría parlamentaria de la que ya disponía la primera ministra británica, la señora May, por herencia del irresponsable Cameron. Para los que opinan que las campañas electorales son un invento que no sirve para nada, será necesario recordar que al anuncio de la convocatoria de elecciones la ventaja del partido conservador respecto al laborismo era de 20 puntos porcentuales, mientras que la votación final, tras la campaña electoral, se redujo esa diferencia a apenas 2 puntos porcentuales. El líder laborista, el señor Corbyn, ha conseguido lo que nadie esperaba; no sólo no se hundió definitivamente, sino que, siguiendo el efecto que el profesor Tierno Galán provocó en el electorado madrileño cuando se presentó a alcalde de la capital de España, ha conseguido arrancar de su abstención a buena parte del voto de la juventud británica y llenar sus ya veteranas alforjas de ese voto que, según decían los analistas, se encontraba desencantado. Sigue leyendo

Paradoja (elconfidencial.com)

Varios operarios instalan la concertina en Melilla. (EFE)
Desde este verano, el Gobierno español ha intensificado los controles de acceso a territorio español a todos aquellos ciudadanos procedentes de la colonia inglesa gibraltareña. Fue, seguramente, la actitud provocadora del Gobernador de Gibraltar la que obligó a las autoridades españolas a tomar ese tipo de medidas, tendentes a responder al intento de los gibraltareños de ampliar por las buenas su disminuido territorio, a base de echar bloques de hormigón en las aguas españolas, lo que, sin duda, dificulta la faena de los pescadores de la Línea de la Concepción y de Algeciras. La medida es un incordio para los gibraltareños, pero lo es aún más para los linenses y algecireños que pasan todos los días a la colonia para ganarse la vida en ese peñón porque, sin duda, no lo pueden hacer en la parte de acá de la verja.
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