Los dilapidadores del 15-M

La Puerta del Sol en 2011
El 15-M de 2011 fue un movimiento que se nutrió de tanteos, de experimentos, de reivindicación de nuevas formas de enfrentarse a la realidad. Se organizaron en asambleas y probaron. No todo funcionó, no todo hubiera podido ser realizable, pero a partir de ahí se alteraron determinadas prácticas y algunas maneras de hacer política. Los que se juntaron en la Puerta del Sol no iban de listos ni de sobrados; iban de intrépidos y de audaces.

Por el contrario, los que aspiraron a constituirse en los herederos de ese movimiento abandonaron el atrevimiento y la audacia; se apuntaron al podemos y abandonaron el probemos. Aparecieron como los listos de la clase y los pedantes de la tertulia, protagonizando uno de ellos, en exclusiva, la dirección, la iniciativa y la representación, al estilo de los partidos tradicionales, lejos del liderazgo abierto y socializado que defendieron los participantes del movimiento 15-M.
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Sumar o dividir

Pablo Iglesias, secretario general de Podemos. (Reuters)

Clemente Domínguez, sevillano de 59 años, fue ordenado obispo el 11 de enero de 1976 mediante unos ritos al margen de la liturgia católica por el arzobispo vietnamita Pedro Martin Ngo-Din Thuc, el mismo que le había hecho sacerdote el 31 de diciembre de 1971. El 27 de agosto de 1978, Clemente Domínguez Gómez afirmó haber recibido un mensaje de la Virgen, en el que le mandó convertirse en Papa y ese día se autoproclamó máximo pontífice, con el nombre de Gregorio XVII. Se creyó el más listo, el más sabio y el más santo. En realidad era un pobre diablo al que no le gustaba ser monaguillo pudiendo ser Papa.
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El riesgo de la operación Griñán (elconfidencial.com)

Griñán y Rubalcaba. (EFE)
Se fue José Antonio Griñán. Sólo él sabe las razones de su dimisión. Los demás tenemos toda la libertad para interpretar su gesto. Sin duda, algo muy importante ha debido pasar por su cabeza para tomar la decisión del martes pasado, pasando por encima de sus promesas de agotar el mandato y de postular aquello tan famoso de que un proyecto político necesita ocho años, ni uno más, pero ni uno menos, para desarrollarse. Ni agotó el mandato, ni utilizó los ocho años. El comentario político más extendido es que el caso de los EREs ha sido la causa de su alejamiento de la Presidencia de la Junta de Andalucía, que no de la política activa, puesto que va a seguir ocupando un escaño en el parlamento andaluz, otro en el Senado, la Secretaría General del PSOE de Andalucía y la presidencia del PSOE a nivel estatal. Sigue leyendo