Carniceros de toros bravos

Es raro escuchar en cualquier feria de cualquier pueblo o ciudad que programe corridas de toros o novilladas el nombre de los toros que van a ser lidiados y matados en los cosos taurinos. Lo habitual es que se publicite y se transmita de boca a oído el nombre de los toreros, novilleros o rejoneadores que van a intervenir en esos espectáculos taurinos. En una corrida donde vaya a torear José Tomás, o El Juli, o Talavante, o Perera, o Ponce, los aficionados no dicen que esa tarde van a ver al toro de nombre Media Luna o Bastoncito. A veces, al final de la corrida, el nombre de un toro vuela por los mentideros, bien porque ha dado la vuelta al ruedo, bien porque fue indultado debido a su fiereza, bravío y embiste, bien porque acabó con la vida del torero al que cogió en una de las muchas oportunidades que tuvo el toro en su mano a mano con el torero. Ejemplos de esas circunstancias las ha habido en esta temporada y las seguirá habiendo mientras el toro y el torero se enfrenten en una plaza para continuar con la tradición. Paquirri o el Yiyo son sólo dos de los ejemplos que se pueden poner de lo dicho y de lo caro que sale en algunas ocasiones la lucha contra el toro.
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