No hay bien que por mal no venga

No hay bien que por mal no venga

No hay bien que por mal no venga – Rosell

José Luis Corcuera fue un excelente ministro del Interior que dimitió por haber empeñado su palabra respecto al contenido de la ley de seguridad ciudadana que elaboró su ministerio, y al que se le descalificaba porque surgió del mundo obrero -en 1963 ya era aprendiz en Altos Hornos de Vizcaya- y desde allí fue ascendiendo en el sindicalismo. En 1976 dejó su puesto de electricista y se dedicó en exclusiva a la UGT. La crítica era por no haber sido universitario, de lo que se deduce que si hubiera estado en posesión de alguna licenciatura o de alguna ingeniería se le hubiera tratado de forma más amable. Ese ejemplo puede ayudar a comprender las razones por las que algunos políticos decidieron inflar su currículo; el objetivo era ponerse un escudo para protegerse de críticas ácidas, despreciativas y bastante clasistas y elitistas.

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¡Que canten en casa!

La imagen que proyectan esos ministros no es la de una democracia consolidada

Catalá, Zoido y Méndez de Vigo entonan 'Soy el novio de la muerte'

Catalá, Zoido y Méndez de Vigo entonan ‘Soy el novio de la muerte’

Escribió Unamuno, en su ensayo sobre El individualismo español (Ensayos,Aguilar, 1942) que “El humorista americano Wendell Holmes habla en una de sus obras de los tres Juanes: de Juan tal cual él se cree ser, de Juan tal cual le creen los demás y de Juan tal cual es en realidad”. El comportamiento de cada uno de nosotros gira alrededor de esas tres percepciones, mezclándose unas con otras, resaltando unas más que otras o tratando de ocultar aquellas que más pueden perjudicar la imagen que queramos transmitir.

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Y entonces, ¿para qué están?

Mariano Rajoy con los líderes regionales de su partido en una imagen de febrero de 2018. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Mariano Rajoy con los líderes regionales de su partido en una imagen de febrero de 2018. EFE/Juan Carlos Hidalgo

“No me iré mientras siga contando con el apoyo de mi presidente” dijo la dimitida Cristina Cifuentes antes de abandonar su puesto de presidenta de la Comunidad Autónoma madrileña. Y se fue cuando dejó de contar con la confianza de su presidente, del Sr. Rajoy, presidente del PP. Ella era presidenta de una Comunidad Autónoma, pero se comportó a la hora de seguir o marcharse como la delegada del gobierno que preside su presidente.

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Good bye ETA!

Good bye ETA! / Rosell

Good bye ETA! / Rosell

Seguro que muchos de los que lean estas líneas recordaran haber visto la película Good bye Lenin, estrenada el año 2003 y dirigida por el alemán Wolfgang Becker. La trama de la película gira en torno a una mujer y madre de 2 hijos, muy activa dentro del Partido Socialista Unificado y simpatizante del Gobierno comunista, la cual por una situación de estrés profundo, cae en estado de coma un tiempo antes de la caída del muro de Berlín. Estando postrada en el hospital, esta mujer se pierde la primera parte del proceso de unificación de ambas partes de Alemania y la transición a un mundo completamente capitalista. Luego de estar ocho meses en coma, despierta para encontrarse con un mundo desconocido para ella, por lo que a partir de esto, para evitarle una situación de estrés fuerte, su hijo Alex comienza a recrear la vida de su madre tal como era previa a la caída del muro de Berlín y la reunificación de Alemania, por lo que el apartamento de la familia pasa a ser una isla anclada en el pasado.

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No todo va a salir redondo

No todo va a salir redondoLa prensa del pasado 7 de septiembre nos obsequiaba con la noticia del fichaje del  consultor político, Iván Redondo, por la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. Yo, como cientos de militantes socialistas exclamamos cuando se nos comunicó la buena nueva: “¡No me lo creo!” Y razones de sobra teníamos para el escepticismo.

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El cristal con el que se mira

El cristal con el que se mira / rosell

El cristal con el que se mira / rosell

Con ocasión de un partido de fútbol en Bilbao, los exaltados forofos bilbaínos y los violentos seguidores del club ruso, Spartak de Moscú, mantuvieron a la finalización del partido que enfrentó a ambos equipos una batalla campal en los aledaños del estadio del equipo vasco. Como ocurre en estos casos, las autoridades responsables de la seguridad ciudadana descuidaron la prevención para centrase en la represión. Los medios de comunicación advirtieron con anterioridad al encuentro sobre la violencia con la que se prodigaban los rusos, que llegaron en avión desde la capital moscovita, no para animar a su equipo, sino para destrozar todo lo que se encontraran a su paso antes y después del partido. Pues a pesar de esa advertencia, los ultras aterrizaron en Bilbao sin que se les prohibiera la entrada por sus antecedentes criminales.

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