La casera

Acostumbro a ver la televisión sin sonido. Sé en cada momento qué van a decir los presentadores y su tropa de tertulianos que, perfectamente aleccionados, no informan ni opinan con libertad sino en función de quienes les envían o de quienes les contratan. Solo subo el volumen cuando aparece un experto en la materia de la que se esté tratando. Su opinión sí me interesa, me ilustra y aprendo.

¡Vergüenza de ejemplo!

Y, de nuevo, Extremadura se puso de moda. Ahora no es el tren. Tocó vivir dos experiencias que nunca se habían experimentado por estas latitudes: se disolvió la Asamblea de Extremadura por la presidenta de la Junta e iniciamos una cohabitación entre Partido Popular y Vox.

25 de abril

En el año 1974 existían dos dictaduras en la Península Ibérica y una dictadura en Grecia. No fue casualidad que al sur de los Pirineos, tras la derrota del fascismo y del nazismo, se hubiera permitido esa falta de libertad y de democracia por parte de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial. Fue la falta de confianza en esa frontera sur lo que hizo que ese sur estuviera blindado por regímenes dictatoriales al objeto de que la Europa libre occidental no pudiera haberse visto presionada por el comunismo del este y el posible comunismo del sur. Por el este se mantenía el llamado telón de acero; por el sur, las dictaduras portuguesa, española y griega.

Volver sobre sus pasos

Pasar de un Estado centralista a uno descentralizado no respondía solo al interés de aquellas regiones que exigían el reconocimiento de sus hechos diferenciales. Había también un deseo de acercar los instrumentos de gobierno a territorios que se situaban en la periferia de la periferia y que habían sufrido el abandono de los poderes centrales durante siglos.

Mejorar la democracia

En números redondos, la tierra cuenta con ocho mil millones de habitantes. Como señala acertadamente Dídac Fábregas, si se quiere retener esa cifra por áreas geográficas, bastaría que a cada mil millones le atribuyamos un 1 para que resulte un PIN que nos permita manejarnos. El PIN actual sería 1-1-1-5. Las Américas serían el 1; Europa, el otro 1; África, 1 y Asia, 5. Según la ONU, en 50 años, ese PIN cambiará de la siguiente manera: Las Américas, 1; Europa, 1; África, 4 y Asia, 6. El PIN resultante sería 1-1-4-6. Se observa que casi el 90% de la población del planeta vivirá en África y en Asia.

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