Y ahora, Aragón

El resultado obtenido por el PSOE de Aragón en las elecciones autonómicas del domingo pasado pone de manifiesto la exageración que se cometió cuando se leyeron los resultados de los socialistas extremeños en las mismas elecciones de diciembre de 2025. Entonces se pretendió atribuir toda la culpa al candidato socialista. Se decía que el electorado socialista extremeño se abstuvo en ese proceso para no votar a Miguel Ángel Gallardo. Algunos sostuvimos que un mal candidato quita dos o tres puntos a una candidatura. El resto, hasta los once puntos que se perdieron, tendría otros culpables.

Los indios de la nación

En el siglo XVIII, Francisco Gregorio de Salas escribió la conocida décima dedicada a Extremadura que comienza con “Espíritu desunido/anima a los extremeños” y concluye con el verso que calificaba a los extremeños de aquel siglo como “los indios de la nación”.

En pleno siglo XXI, el tren que salía y llegaba a Extremadura sufría incidencias sin límites, sin que las averías, paradas o suspensiones provocaran heridos o muertes en el pasaje. Ese espectáculo hizo creer al resto de los españoles que los extremeños seguíamos siendo “los indios de la nación”. No había periodista, comentarista o ciudadano de fuera de Extremadura que no se apuntara al cachondeo cuando se trataba de hablar de mi tierra extremeña. El ja, ja, ja  y el ji, ji, ji hacían las delicias de quienes se sentían bien tratados por el servicio ferroviario. Alardeaban de lo rápido que ellos viajaban frente a la lentitud de los “indios de la nación”.

Los más listos de la tribu

En estos momentos, días después del desgraciado accidente del lunes, 19 de enero, alguna prensa ha decidido que sus periodistas, elegidos por la divinidad, son los más listos de la tribu. Enfrente, una masa de ciudadanos a los que nos valoran como medio tontos e ignorantes. Desde esa condición de elegidos, se consideran con el derecho a manipular la realidad sin temor a ser descubiertos por esa masa de lectores que ellos consideran idiotas. En lugar de relatar lo sucedido aportando el mayor número de datos y de hechos relevantes, se han dedicado a manipular la información para llegar a conclusiones interesadas y queridas de antemano.

Reconciliación


Leí en cierta ocasión la anécdota que se contaba de un profesor universitario que, antes de meterse en complicadas fórmulas matemáticas, escribió en la pizarra de la clase de los alumnos de primero de la rama de matemáticas lo siguiente: 9×1=9. 9×2=18. 9×3=27. 9×4=36. 9×5=45. 9×6=54. 9×7=63. 9×8=72. 9×9=81. 9×10=91. Toda la clase estalló en una carcajada. “¿De qué se ríen ustedes?” preguntó el profesor. “Ha escrito usted que 9×10=91”, le respondió un alumno desde la primera fila del aula. “Bueno, ustedes me critican y se ríen de mí por haberme equivocado en un dato. Sin embargo, no han tenido en cuenta que en una serie de diez he acertado en nueve”. “Lo lógico hubiera sido que yo hubiera recibido una felicitación por mis nueve aciertos y no la estruendosa carcajada por un error”.

Mercadear con la igualdad

Por qué no son más explícitos cuando afirman falsamente que ese principio de ‘ordinalidad’ (palabra que no existe en castellano) se aplica en los Estados Federales. En uno de ellos, en EEUU, California ocupa el puesto 38º en el ranking federal de ingresos per cápita, mientras que su aportación per cápita la sitúa en el puesto 9º. Connecticut, que resulta ser el mayor contribuyente per cápita de EEUU, puesto 1º, pasa a ocupar el puesto número 13º en ingresos federales. Alaska, que ocupa el último puesto en aportación per cápita, se sitúa en primera posición por ingresos recibidos.

Scroll al inicio