Rompiendo Cristales

Comentarios y reflexiones breves de Juan Carlos Rodríguez Ibarra

De nuevo, la bronca

Como no podemos vivir en paz, de nuevo, la bronca y la judicialización de la política.

Sumario del juez de Instrucción sobre José Luis Rodríguez Zapatero y se intensificó la pelea entre los partidos políticos. No discuten para ejercer sus responsabilidades; lo hacen para ver quién gana votos y quién los pierde.

Tres oportunidades

No todo tiene que ser negativo. Por muy poco que se busque siempre se encuentra un resquicio por el que poder respirar. El PSOE ha concluido una racha electoral que a primera vista separa a este partido del que fue en las décadas de los 80, 90 y 2000. Era casi natural que los socialistas arrasaran en comunidades como la andaluza y la extremeña. Desde 1983 se votaba socialismo en esas regiones por tradición y por hartazgo. La tradición socialista de Extremadura y Andalucía en la Segunda República, derrotada en la calle durante la dictadura, pero siempre viva en cada casa y de puertas para adentro, posibilitó que el socialismo fuera creciendo en elección tras elección hasta llegar a las autonómicas que posibilitaron gobiernos socialistas en ambas regiones. La derecha no era digna de obtener la confianza de quienes habían sido cómplices de un franquismo que trató a ambas regiones peor que a las colonias africanas. Los años de gobierno en esas comunidades autónomas podían hacer pensar que los ciudadanos de eso territorios se habían identificado con sus siglas, convirtiendo a sus competidores en meros acompañantes del socialismo.

Dimitir por mentir

En algunos sectores de la izquierda española se oye decir que estamos viviendo el ataque más despiadado de la brigada judicial contra el gobierno progresista. No lo tengo claro. Yo viví el acoso de una parte de la carrera judicial, aliada con algunos políticos de la oposición de entonces y algunos medios de comunicación, contra el gobierno socialista de Felipe González. Fue tan evidente que uno de sus protagonistas, Anson, director entonces de ABC, declaró tiempo después que habían llegado a poner en peligro la estabilidad del Estado con tal de acabar con Felipe González.

La casera

Acostumbro a ver la televisión sin sonido. Sé en cada momento qué van a decir los presentadores y su tropa de tertulianos que, perfectamente aleccionados, no informan ni opinan con libertad sino en función de quienes les envían o de quienes les contratan. Solo subo el volumen cuando aparece un experto en la materia de la que se esté tratando. Su opinión sí me interesa, me ilustra y aprendo.

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