El otoño de Gallardón
Cuando el PP intentó congraciarse con los sectores más reaccionarios de su electorado, no tuvo mejor idea que tratar de derogar la ley de interrupción voluntaria del embarazo, que devolvería a las mujeres españolas a las cavernas del franquismo y las convertiría en seres menores de edad sin capacidad de elección para ser o no ser madres. El PP, en el Gobierno, y con una mayoría aplastante en el parlamento, había hecho todos los rotos que imaginar pudiéramos en el Estado del Bienestar y en los bolsillos de los contribuyentes. …


Creíamos que tras las torpezas de antes del verano, el Gobierno había recapacitado y que el señor Gallardón se había vuelto humano. Con frases como estas nos fuimos de vacaciones: “El aborto tiene poco que ver con ETA. Bueno, tiene algo que ver, pero, en fin, no demasiado” (martes 7/05/2013. Jorge Fernández, ministro del Interior). No sé si de verdad lo piensa el ministro o se trataba de una estrategia tendente a producir un miedo infinito entre las mujeres que se sientan en la necesidad de interrumpir su embarazo deseado o no. En cualquier caso no deja de ser una brutalidad que debería saldarse con algo más que el olvido. …