Constitución

Prioridad regional

Se comienza a dar por buena una nueva lectura de la Constitución de 1978. No se sabe con qué fin ni si esa lectura obedece al deseo de la inmensa mayoría de los españoles. Ahora se pretende dar un paso adelante, muy enérgico, que transforme radicalmente el sistema que tiene cuarenta y ocho años desde que aprobamos la Constitución.

Rodríguez Ibarra recuerda el «mal carácter» y la «falta de respeto a la soberanía popular» de Antonio Tejero el 23F

Rodríguez Ibarra recuerda el "mal carácter" y la "falta de respeto a la soberanía popular" de Antonio Tejero el 23F | laSexta.com

Juan Carlos Rodríguez Ibarra estuvo en el Congreso el día del 23F. En este vídeo, afirma que no tiene «ningún recuerdo bueno» de Tejero y defiende el papel del rey Juan Carlos a la hora de detener el golpe: «Estoy vivo gracias a él».

El desafío

El texto constitucional trató de conciliar los puntos de vista del regionalismo conservador y de los nacionalismos periféricos, de la tradición federalista de la izquierda española y del nacionalismo español o de las visiones unitaristas. Como toda fórmula de compromiso, fue una fórmula ambigua. El marco institucional que terminó por establecerse no respondía a los rasgos del Estado unitario ni del Estado federal como modelos políticos puros. Así hemos convivido cuarenta años.

…era de izquierdas

Cualquiera sabe que si los independentistas piden financiación singular es para ganar más. Cuanto más grande sea la parte del pastel que se lleva uno, menos queda para repartir entre el resto. Pero eso, con ser un disparate que ningún socialista debería apoyar y mucho menos votar, no es el mayor destrozo que se le puede hacer a un Estado como el español, regido por una Constitución que prohíbe ese dislate.

Tres cosas

1.- ¿En qué se parecen las redes sociales al hemiciclo del Congreso de los Diputados español? En que en ambos se practica el arte del insulto, la cobardía de destrozar la intimidad de las personas, se difunden rumores sin confirmar sobre corrupciones, se manipula a la opinión pública con informaciones falsas. ¿En qué se diferencian? En el anonimato. En las redes sociales se insulta desde el anonimato. En el hemiciclo se hace a cara descubierta.

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