democracia

Democracia y educación

El sistema democrático occidental está entrando en barrena como consecuencia del cambio tan impresionante que la aparición de internet ha supuesto para las generaciones digitales que ya no confían en un sistema de representación basado en el esquema piramidal clásico, con un sistema de votación cada cuatro años, donde la opinión del ciudadano no cuenta más que cuando se aproximan los procesos electorales. Periodos de tiempo donde unos gobiernan y el resto permanece al margen son eternos para una generación acostumbrada a la respuesta inmediata y, además, acostumbrada a poder dialogar a través de las redes sociales con quienes, al margen de la política, son sus ídolos o sus héroes; no aciertan a entender que ese diálogo permanente y continuo no puedan establecerlo con sus representantes institucionales ya sea a nivel local, regional o nacional.

Por nuestra mala cabeza

Si las mujeres o los hombres no machistas no votaran a los depredadores sexuales, ni Trump ni Berlusconi hubieran llegado a ser presidentes de sus respectivos gobiernos nacionales.

Solo con el voto de los hombres machistas no hubieran obtenido la mayoría necesaria para gobernar.

Dimitir por mentir

En algunos sectores de la izquierda española se oye decir que estamos viviendo el ataque más despiadado de la brigada judicial contra el gobierno progresista. No lo tengo claro. Yo viví el acoso de una parte de la carrera judicial, aliada con algunos políticos de la oposición de entonces y algunos medios de comunicación, contra el gobierno socialista de Felipe González. Fue tan evidente que uno de sus protagonistas, Anson, director entonces de ABC, declaró tiempo después que habían llegado a poner en peligro la estabilidad del Estado con tal de acabar con Felipe González.

25 de abril

En el año 1974 existían dos dictaduras en la Península Ibérica y una dictadura en Grecia. No fue casualidad que al sur de los Pirineos, tras la derrota del fascismo y del nazismo, se hubiera permitido esa falta de libertad y de democracia por parte de las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial. Fue la falta de confianza en esa frontera sur lo que hizo que ese sur estuviera blindado por regímenes dictatoriales al objeto de que la Europa libre occidental no pudiera haberse visto presionada por el comunismo del este y el posible comunismo del sur. Por el este se mantenía el llamado telón de acero; por el sur, las dictaduras portuguesa, española y griega.

Mejorar la democracia

En números redondos, la tierra cuenta con ocho mil millones de habitantes. Como señala acertadamente Dídac Fábregas, si se quiere retener esa cifra por áreas geográficas, bastaría que a cada mil millones le atribuyamos un 1 para que resulte un PIN que nos permita manejarnos. El PIN actual sería 1-1-1-5. Las Américas serían el 1; Europa, el otro 1; África, 1 y Asia, 5. Según la ONU, en 50 años, ese PIN cambiará de la siguiente manera: Las Américas, 1; Europa, 1; África, 4 y Asia, 6. El PIN resultante sería 1-1-4-6. Se observa que casi el 90% de la población del planeta vivirá en África y en Asia.

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