Diario de Sevilla

Por un puñado de votos

Han sido varios los medios que se hicieron eco de mi propuesta para el escenario que se abrió con motivo de las elecciones en Extremadura el pasado 21 de diciembre. No insistiré en la misma. Sólo recordar que la abstención negociada del grupo socialista podría impedir la dependencia del PP de Vox a la hora de investir a su candidata a la presidencia de la Junta de Extremadura.

No hacía falta tener grandes conocimientos de política para adivinar que esa propuesta para Extremadura tenía su derivada para el conjunto nacional.

Un problema o una injusticia

El próximo día 21, Extremadura someterá a votación la composición de la Asamblea de Extremadura. Extremadura votará únicamente para elegir diputados regionales. No habrá ni elecciones municipales, ni autonómicas en otras regiones, ni generales. España no se juega nada en las elecciones extremeñas. Nos lo jugamos los extremeños. He oído decir que hay que votar PP para sacar a Pedro Sánchez de La Moncloa. He escuchado que hay que votar PSOE para mandar a casa a Feijóo. Ni Sánchez ni Feijóo se presentan como candidatos en las elecciones extremeñas.

Dando lástima, ¡como siempre!

Por dónde hubiera circulado España si en el debate parlamentario que hubo en las Cortes del Trienio, a propósito del sistema arancelario, hubiera ganado Francisco Martínez de la Rosa, en lugar de las tesis defendidas por el diputado catalán Juan de Valle, quien, en un tono lastimoso, como siempre ha ocurrido, defendió que el único camino para impulsar la industria de un país consistía en prohibir la entrada de los artículos extranjeros.

Ya va siendo hora

La consejera socialista de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco ha pedido perdón por las “cuatro décadas de ausencia institucional y silencio social” a las familias de los cuatro miembros de ETA asesinados hace cuarenta años por los GAL en el hotel Mombar de Bayona.

Sabor a helado de pistacho

Sabor a helado de pistacho

Como a tantos otros, la muerte de Javier Lambán me dejó un cierto sabor a helado de pistacho. Algo amargo porque nuestro querido y admirado Javier Lambán aún era joven para salir de la vida. Él, como otros responsables de gobiernos autonómicos y municipales, fue desalojado de la presidencia de Aragón por una cuestión de tiempo. Si las elecciones generales hubieran precedido a las autonómicas y municipales, la salud de Javier le hubiera jugado de igual forma una mala pasada, pero Javier hubiera muerto siendo presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Scroll al inicio