Felipe González

Dejad en paz a Felipe González

Cuando en 1991 Alfonso Guerra salió de la vicepresidencia del gobierno de España, muchos de los que ponían una alfombra a su paso, se alejaron de él para acercarse a Felipe González. Alfonso sufrió con mayor o menor frialdad la traición de quienes dejaron de ser “guerristas” para apuntarse al “felipismo”. Esos mismos, que besaban la tierra que pisaba el entonces presidente del gobierno, hoy no solo se han desmarcado de él, sino que, por su afán de hacer méritos ante el poder actual, le difaman, le insultan, le calumnian o le maldicen por su manera de ser, de pensar y de ser libre a la hora de opinar.

¿Acepta el debate?

¿Acepta el debate?

Es bien sabido que de vez en cuando emergen demagogos extremistas en todas las sociedades, incluso en las democracias saludables. Una prueba esencial para las democracias no es si afloran o no tales figuras, sino si la élite política y, sobre todo, los partidos políticos se esfuerzan por impedirles llegar al poder, manteniéndolos alejados de los puestos principales, negándose a aprobarlos o a alinearse con ellos y, en caso necesario, haciendo causa común con la oposición en apoyo a candidatos democráticos”. Pág. 15

Cincuenta años después

Quienes no han conocido el funcionamiento interno y externo del PSOE es posible que no acierten a comparar el PSOE actual con el PSOE que se resucitó y vivificó hace 50 años. Había quedado herido de muerte a consecuencia de la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista.

Respeto

La palabra respeto viene de respectus (mirar atrás, atención intensa, no perder de vista a uno tenerlo en especial consideración). Exactamente lo que no se está haciendo con la llamada “vieja guardia” del PSOE. En 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas después de la cruel dictadura franquista. El PSOE actual se presentó con sus siglas centenarias, pero le tuvo que añadir la letra r que iba entre paréntesis: PSOE (r) para diferenciarse del otro PSOE que también se presentó a las elecciones con la letra h entre paréntesis: PSOE (h). Uno, el renovado, liderado por Felipe González; otro, el histórico formado por los que decidieron ignorar el resultado del Congreso de Suresnes y que fueron inscritos por el gobierno de Suárez en el registro de partidos políticos. Los renovados miramos hacia atrás y tratamos con enorme respeto a los compañeros de Llopis. Jamás se nos ocurrió calificarlos de fascistas o de que trataban de hacerle el juego a Suárez.

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