Impuestos

¿Servicios o derechos?

La derecha siempre pregona la minimización del Estado, de lo que se deduce que si el Estado queda reducido a su mínima expresión, a esa nimiedad llegará el Estado del Bienestar.

Son demasiadas las ocasiones que escucho a políticos de izquierdas llamarse servidores públicos. “Estoy aquí para servir a los ciudadanos” afirmó recientemente la Vicepresidenta segunda del gobierno. Siempre creí que un político de izquierdas no aspiraba a gobernar para servir a los ciudadanos, sino para transformar la sociedad que los acoge.

Sexilio

Sexilio / Rosell

Es tanta la terminología que se emplea en el lenguaje político y periodístico actual, que resulta francamente difícil situarse en el contenido concreto de una frase o de una palabra. Hace pocos días leí en un periódico de tirada nacional un artículo sobre la situación del independentismo en Cataluña que impedía situar la acción de lo que ocurrió por el mareo de fechas que manejaba el periodista. Muchas de ellas hacían referencia al día y al mes, pero evitaba señalar el año al que hacía referencia. Era agobiante tener que tratar de recordar en que año situar el 1-O o el 27-N o el 16-S. No creo en la mala fe del periodista, pero si pienso que, o por falta de profesionalidad o por falta de tiempo o porque sospecha que todos los ciudadanos no tenemos otra cosa que hacer que recordar esas fechas «históricas», pues que no hacía falta aclarar los años en los que ocurrió lo que el periodista nos contaba.

Mi idea de España

Estoy en contra de la capacidad normativa en impuestos básicos y esenciales del Estado

Juanma Moreno y Alberto Núñez Feijóo.

Cual rio Guadiana, el debate sobre el Estado autonómico y el reparto competencial asoma o se esconde al paso de los años. En este de 2022, el presidente de la Junta de Andalucía lo ha sacado a la luz con su decisión de subvencionar al 100% el impuesto de patrimonio. Su argumento no ha podido ser más peregrino y más antipatriota. ¿Qué clase de patriotismo es aquel que   bajo el señuelo de  pagar menos, perjudicar a los trabajadores y al desarrollo de un territorio español? El presidente andaluz no tendrá nada que decir si un puñado de empresarios instalados en Andalucía decide levantar sus inversiones en esa Comunidad para marcharse a un paraíso fiscal donde no pagará nada o casi nada por sus bienes y patrimonio.

¿Qué pensará Echenique?

Las mismas teorías que se escuchan ahora respecto a los impuestos a la banca y a las energéticas anunciados por Pedro Sánchez son las que se escucharon en Extremadura

El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique – EUROPA PRESS

Qué fácil es hacerse de izquierdas en España. Se anuncia un impuesto a la banca y otro a las energéticas y te conviertes en un izquierdista.

Eso sí, con algo de retraso. Hace 20 años que la Junta de Extremadura, gobernada por el PSOE, ya creó ambos impuestos junto al que se impuso a los solares sin edificar y a los cotos de caza. Antes de que los impuestos anunciados por Pedro Sánchez -a bancos y energéticas- se le “ocurrieran” a Pablo Echenique, unos socialistas en la periférica Extremadura hicieron uso de su capacidad normativa e implantaron esos impuestos que fueron votados negativamente por el Grupo parlamentario del PP y por Izquierda Unida que, entonces creyeron que esas medidas no se correspondían con el ideario de la izquierda auténtica, que era la que ellos representaban pero que jamás consiguieron que el electorado extremeño se lo comprara.

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