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Tres oportunidades

No todo tiene que ser negativo. Por muy poco que se busque siempre se encuentra un resquicio por el que poder respirar. El PSOE ha concluido una racha electoral que a primera vista separa a este partido del que fue en las décadas de los 80, 90 y 2000. Era casi natural que los socialistas arrasaran en comunidades como la andaluza y la extremeña. Desde 1983 se votaba socialismo en esas regiones por tradición y por hartazgo. La tradición socialista de Extremadura y Andalucía en la Segunda República, derrotada en la calle durante la dictadura, pero siempre viva en cada casa y de puertas para adentro, posibilitó que el socialismo fuera creciendo en elección tras elección hasta llegar a las autonómicas que posibilitaron gobiernos socialistas en ambas regiones. La derecha no era digna de obtener la confianza de quienes habían sido cómplices de un franquismo que trató a ambas regiones peor que a las colonias africanas. Los años de gobierno en esas comunidades autónomas podían hacer pensar que los ciudadanos de eso territorios se habían identificado con sus siglas, convirtiendo a sus competidores en meros acompañantes del socialismo.

Responsabilidad

Pasaron las elecciones andaluzas. El resultado obtenido por las diferentes fuerzas políticas obliga a un ejercicio de responsabilidad. Y a responder a las siguientes preguntas: ¿Qué le interesa a Andalucía? ¿Qué le interesa a la democracia y a la autonomía? ¿Qué puede hacer el PSOE? ¿Qué puede hacer el PP?

Cabeza de ratón

Cabeza de ratón

Este año 2026 lleva camino de convertirse en el año electoral por excelencia. Extremadura, a finales de diciembre de 2025 rozó su inicio. Aragón y Castilla y León después, y no se sabe si las autonómicas andaluzas serán las últimas de la serie. Nada impide que, siguiendo la moda, los presidentes de otras comunidades autónomas disuelvan sus parlamentos y convoquen elecciones en este año electoral. No excluyo de esa posibilidad que sea el presidente del Gobierno de España el que se decida a adelantar las elecciones generales de 2027 a este año de 2026.

Y el próximo día 17, las autonómicas en Andalucía.

Tres sensaciones

1.- No he podido evitar echar la vista atrás e imaginar a Manuel Fraga, a José Rodríguez de la Borbolla, a Pascual Maragall, a José María Aznar, a José Bono, a Pedro de Silva o a mí mismo -todos que fuimos presidentes de Comunidad Autónoma- esperando órdenes de las direcciones de nuestros respectivos partidos para saber cómo, cuándo y con quién acordar medidas y proyectos en nuestras respectivas investiduras.

Por un puñado de votos

Han sido varios los medios que se hicieron eco de mi propuesta para el escenario que se abrió con motivo de las elecciones en Extremadura el pasado 21 de diciembre. No insistiré en la misma. Sólo recordar que la abstención negociada del grupo socialista podría impedir la dependencia del PP de Vox a la hora de investir a su candidata a la presidencia de la Junta de Extremadura.

No hacía falta tener grandes conocimientos de política para adivinar que esa propuesta para Extremadura tenía su derivada para el conjunto nacional.

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