Cabeza de ratón o cola de león

La presidenta de la Junta de Andalucía en funciones, Susana Díaz. (Efe)

Parece que la etapa de Susana Díaz en Andalucía empieza como comenzó el periodo democrático en España en 1977. Si recordamos los resultados que obtuvieron las cinco primeras fuerzas políticas en las elecciones generales de ese año, observaremos muchas similitudes con lo ocurrido en la comunidad autónoma andaluza.

En aquellos comicios, ganó la extinta Unión de Centro Democrático (UCD) con el 34’52 % de los votos y 165 diputados, a los que se añadieron los 2 que obtuvo  la Democracia Cristiana de Cataluña. El segundo partido más votado fue el PSOE, con el 28,91% de los sufragios y 103 diputados, a los que se les sumó los 15 que consiguieron los Socialistes de Catalunya (PSC-PSOE). La tercera fuerza fue la desaparecida Alianza Popular (AP), reconvertida con posterioridad en el actual Partido Popular, que arañó 16 diputados, con el 8’5% de los votos. Le siguió con el 6’3% el Partido Comunista de España, con 16 escaños, que llegaron a 24  con  los 8 del Partit Socialista Unificat de Catalunya, con un 3’07% de votos. Por último, en quinta posición, el Partido Socialista Popular-Unidad Socialista (PSP-US) con el 4’47% de votos y 6 escaños. En Andalucía, el primer partido (PSOE) obtiene un resultado parecido al de UCD, un 35’4% de votos. Le sigue el PP, con un 26,8%. A continuación, el nuevo partido Podemos, con un 14’8%. Posteriormente, Ciudadanos con un 9’3%. Cierra la clasificación Izquierda Unida, con el 6’9%.Si en la Legislatura de 1977, Adolfo Suárez pudo gobernar con una mayoría minoritaria y 167 Diputados, sobre un total de 350, no deben quedar dudas de que Susana Díaz, con 47 parlamentarios sobre un total de 109, también podrá hacerlo, según manifestó ella misma nada más conocerse los resultados de las elecciones del pasado 22M.

Susana Díaz y los socialistas andaluces han devuelto al PP a su papel de eterno segundón y han parado en seco a Podemos

Ya dejé dicho en estas mismas páginas que algunos se echarían las manos a la cabeza si, de nuevo y tras 33 años, el PSOE volvía a ganar las elecciones en Andalucía. ¿Y qué esperaban? El PSOE no solo ganó, sino que acabó con el bipartidismo imperfecto y reapareció la hegemonía socialista imperfecta. Susana Díaz y los socialistas andaluces han devuelto al PP a su papel de eterno segundón y han parado en seco a Podemos que, visto lo visto, las urnas han dado respuesta a la pregunta que muchos se formularon cuando el grupo universitario de Pablo Iglesias  nació en los plató de televisión. No eran flor de un día. Llegaron para quedarse… de piedra, según reflejaba la cara de la señora Bescansa cuando, desde su posición de analista de Podemos, examinó los resultados de su opción electoral.

Podemos llegó para quedarse en el hueco que ha dejado Izquierda Unida que en Andalucía pactó con el PSOE, en Extremadura con el PP, en Cataluña con los independentista y en País Vasco con los amigos del terror, de tal manera que quienes pensaran votar a IU no sabrían si con su voto apoyan una propuesta socialdemócrata, conservadora, independentista o violenta. Ante tanto desconcierto, sus potenciales votantes han optado por alinearse electoralmente con Podemos que, aunque no es ni de izquierdas ni de derechas, resulta más creíble que IU.

Quienes dudaron de la eficacia que para los socialistas significaría el adelanto electoral que impulsó Díaz tendrán que admitir que la presidenta acertó de pleno

Tanto Podemos como IU estaban decididos a terminar con el “régimen del 78”, es decir, con el sistema que permitió que muchos españoles no tuvieran que elegir entre comprar comida o comprar medicamentos. Las medicinas, gracias al vituperado “régimen”, eran gratis hasta que Rajoy decidió ponerles precio. Visto el resultado andaluz, los partidarios del “régimen del 78” suman un total de 89 escaños si además de los de PSOE y PP, sumamos los escaños de Ciudadanos. Por el contrario, los rupturistas se han quedado en un reducido grupo de 20. Por el momento, no parece que “el régimen” esté amenazado de muerte. Por cierto, ese “régimen del 78” es el que ha posibilitado que haya dos mujeres (Susana Díaz y Teresa Rodríguez) liderando dos de las cuatro primeras ofertas políticas, cosa inimaginable antes de que la Constitución del 78 consagrara la igualdad entre hombres y mujeres y que un presidente de Gobierno socialista legislara para dar cumplimiento a ese mandato constitucional.

Quienes dudaron de la eficacia que para los socialistas significaría el adelanto electoral que impulsó Susana Díaz tendrán que admitir que la presidenta andaluza acertó de pleno. Ya se sabe que para los más ortodoxos, los resultados electorales del domingo pasado no se pueden extrapolar al resto de España o a las próximas elecciones generales, pero es justo reconocer que, en el mayor distrito electoral de España, el PSOE se ha reivindicado como el partido hegemónico. El PSOE, más Podemos, más IU suman 2.300.00 votos, mientras que PP más Ciudadanos juntan 1.300.000. No se pueden extrapolar resultados pero si algunos decidieran convertirse en cola de león en lugar de pretender ser cabeza de ratón, la derecha no ganaría jamás unas elecciones en España. Pero ya vemos; algunos son tan izquierdosos que hacen mucha gracia a la derecha.

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