Comentarios a una entrevista (elconfidencial.com)

El periodista Vera Gutiérrez Calvo entrevistó el lunes pasado en El País a Ramón Jáuregui, diputado socialista y coordinador del documento que el PSOE discutirá en la conferencia política del mes de noviembre. Estas fueron algunas preguntas, cuyas respuestas comento: ¿Apoyarían los socialistas un régimen de financiación singular para Cataluña? La respuesta del diputado empieza con una negativa y termina con un casi sí: “No, en principio, no. Pero probablemente la financiación sería una de las partes de la negociación de la singularidad”. Y continúa el periodista: “¿Tendría Cataluña más competencias que el resto de comunidades autónomas?” Y aquí su respuesta:La descripción de competencias tendría que hacerse con arreglo al modelo del Estatuto de 2006 que en parte no fue ratificado por el Constitucional. ¿Qué hicimos mal entonces? Quizás pretender una reforma estatutaria que reformaba en parte la Constitución. El Tribunal Constitucional dijo no. Lo que planteamos es que se incluya esa singularidad ahora”.

No hace falta ser muy fino para entenderlo: adaptemos la Constitución a la redacción original del estatuto de 2006 y, muerto el perro, se acabó la rabia. Puesto que Jáuregui defiende un modelo federal, no está de más recordar que los Estados federales se caracterizan en su descentralización interna por una delimitación de competencias idéntica o similar para todos los entes federados que lo integran. Una formulación de estas características, no hubiera resuelto los problemas de integración territorial allí donde se plantean con alguna trascendencia, es decir, en el País Vasco y Cataluña.

El modelo auto­nómico español es asimétrico, aporta un sistema más flexible que el federal para resolver los problemas peculiares y los hechos diferenciales. La asimetría fundamental se produce por las lenguas propias, los conciertos o convenios económicos, derecho civil especial, régimen fiscal especial (Canarias) y por las competencias en materia de seguridad, tráfico y prisiones.

El modelo auto­nómico español es asimétrico, aporta un sistema más flexible que el federal para resolver los problemas peculiares y los hechos diferenciales

En Alemania, por ejemplo, independientemente de su historia y tradición, la esencia del federalismo descansa en la igualdad constitucional de todos los Estados o Lander entre sí. El más pequeño de estos tiene las mismas competencias que Baviera, el más grande y con más tradición propia. Por si no fuera suficiente, en los Estados Federales rige lo que se denomina la“cláusula de prevalencia” que supone que, en caso de conflicto de normas o de ejercicio de competencias, prevalece siempre aquella de carácter federal sobre las de los distintos Estados o regiones federadas, lo que sin duda choca frontalmente con el modelo federal defendido por Jáuregui cuando en la citada entrevista sostiene que “Yo creo que no hay que limitar la capacidad de la Generalitat para dictar su política lingüística y educativa”.

Preguntado sobre si Rubalcaba debe permanecer en el cargo hasta 2016, el responsable de la coordinación del documento base de la Conferencia política afirma que “debe estar, por supuesto, hasta las primarias. Y no sé quién saldrá elegido pero, si no es Alfredo, debería convivir con él. Soy partidario de que incorporemos a nuestra cultura la bicefalia. Porque si no, las primarias sólo son para el que también va a ser Secretario General. Hay que ser consecuentes: si hay primarias, hay que aceptar bicefalias”. Tal vez Jáuregui ha olvidado que las únicas primarias que de verdad se hicieron en el PSOE, enfrentándose Almunia, entonces Secretario General, y Borrell, candidato, terminaron como el rosario de la aurora. No había cultura de bicefalia en el PSOE, y sigue sin haberla y a las pruebas me remito: Griñán ya ha convocado un Congreso extraordinario para que le suceda la Presidenta de la Junta de Andalucía en la Secretaría General. En la más numerosa Federación socialista no quieren bicefalia.

Rubalcaba, que no se merece más que elogios por haber tenido el coraje y la valentía de hacerse cargo de la dirección de un partido que quedó hecho unos zorros después del desastre del 20N de 2011, no debe salir mal de la Secretaría General del PSOE

La solución que ofrece Jáuregui no es la única, salvo que queramos repetir el mismo error de entonces. Podría ocurrir que el Secretario General no se presentara a las primarias, lo que daría la razón a quienes pensaron y piensan que Rubalcaba no era la solución que necesitaba el proyecto socialista para remontar el desastre electoral más grande sufrido por el PSOE en democracia y, lo que es más grave, sería la peor forma de que Rubalcaba saliera de la dirección del partido, donde quedaría oscurecido y en un segundo plano, apagado y confuso. Pero podría ser que se presentara y perdiera frente a otro militante, lo que agravaría aún más su situación de penuria y soledad.

Rubalcaba, que no se merece más que elogios por haber tenido el coraje y la valentía de hacerse cargo de la dirección de un partido que quedó hecho unos zorros después del desastre del 20N de 2011, no debe salir mal de la Secretaría General del PSOE. Si Jáuregui duda sobre la candidatura de  Rubalcaba, o es porque cree que el Congreso de Sevilla no acertó con su elección o porque los delegados allí presentes no hicieron a los candidatos a la Secretaría General una pregunta que debería ser clave para saber a quién se elige: ¿Aspira usted a dirigir el partido y a ser candidato a Presidente del Gobierno?

¿No sería todo más fácil, más claro y más lógico que se fuera a un Congreso Federal y se eligiera a un Secretario General que respete el pasado y prevea el futuro, de tal forma que a nadie le cupiera la menor duda de que ese sería el candidato socialista a la Presidencia del Gobierno?

Un pensamiento en “Comentarios a una entrevista (elconfidencial.com)

  1. ANTIFEDERALISMO (I)
    ………………………….

    En la España federal,
    el ideal,
    es implantar,
    injusta disparidad.

    En la España federal,
    el abertzale, el veguerío (nacionalista catalán),
    tendrá más derechos,
    llámalo privilegios.

    En la España federal,
    la diferencia,
    la singularidad,
    conduce a la desigualdad.

    En la España federal,
    se premiará al que nace o viva,
    en un lugar singular,
    lo llamarán hecho diferencial.

    En la España federal,
    se consumará la identidad-tribal,
    de ámbito regional,
    disminuirá la conciencia nacional.

    En la España federal,
    importará más la minoría,
    que el interés general,
    lo semejante, o lo universal.

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