¿Por qué?

Grupo de independentistas catalanes (EFE)
El pasado día 17, este periódico se hacía eco de una noticia de Efe que decía que el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ve “paralelismo” entre el referendo de Crimea y la consulta soberanista de Cataluña. Inmediatamente después, han sido muchas las opiniones que trataban de desacreditar esa comparación del ministro entre ambos territorios.

Indudablemente, las situaciones son bastante diferentes aunque el hecho es exactamente igual en uno y otro caso: la utilización de una consulta popular unilateralmente para separarse del Estado del que se forma parte. Es conocido que Crimea se separa de Ucrania para echarse en manos de Rusia, mientras que los que defienden la separación de Cataluña del resto de España lo pretenden hacer para constituir un país independiente. Se supone que a los crimeos les va a ir mejor alojando su soberanía en las manos del pueblo ruso, mientras que se sospecha que a los catalanes les irá peor si consiguieran romper la unidad española para constituirse en un Estado independiente.

En lo que parece que existe una gran similitud es en el hecho de que en uno y en otro caso, las consultas populares -la realizada en Crimea y la que se pretende en Cataluña- son absolutamente ilegales

Todos sabemos que el devenir histórico de Crimea no tiene el menor paralelismo con el de Cataluña. Mientras que Crimea no pasó a formar parte del imperio ruso hasta finales del siglo XVIII, Cataluña es parte de España desde que el Estado español se organizó como tal, hasta el punto de que no puede hablarse de España sin que Cataluña aparezca desde el principio como integrante del conjunto territorial que da nombre y significado al Estado español.

En definitiva, son muchas las diferencias que separan a Crimea de Cataluña y a las circunstancias históricas que, en uno y otro caso, motivan el deseo de independizarse de los Estados de los que forman parte. Pero en lo que parece que existe una gran similitud es en el hecho de que en uno y en otro caso, las consultas populares -la realizada en Crimea y la que se pretende hacer en Cataluña- son absolutamente ilegales, puesto que tanto la Constitución de Ucrania como la de España no permiten que una parte de sus respectivos territorios se apoderen del derecho a decidir de todo el conjunto. Y en eso parece que lo que se denomina Comunidad Internacional también está de acuerdo, pero con matices.

Cuando a esa Comunidad Internacional se le ha preguntado por el referéndum de Crimea, las respuestas han sido coincidentes en lo que a la ilegalidad se refiere. Estos son algunos de los muchos titulares de prensa en relación con Crimea: “Occidente, con Estados Unidos y la Unión Europea a la cabeza, rechazó de forma unánime el referéndum de adhesión a Rusia celebrado  en la república autónoma ucraniana de Crimea, al tiempo que ha reafirmado su voluntad de aplicar sanciones a Moscú si no rectifica”. “Nada más concluir la votación en Crimea, la Casa Blanca aseguró, en un comunicado, que Estados Unidos no reconocerá los resultados de la consulta”. “El referéndum es ilegal e ilegítimo y su resultado no será reconocido”, avanzaron los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

¿Por qué Durão Barroso no tiene competencias para pronunciarse sobre el referéndum soberanista catalán y sí para pronunciarse sobre el referéndum de Crimea celebrado en un país que no es miembro de la Unión?

Los matices de la comunidad internacional sobre la demandada consulta catalana quedan reflejados, por ejemplo, en la respuesta que Durão Barroso dio por carta al Presidente de la Generalitat, Artur Mas, diciendo que no tiene competencias para pronunciarse sobre la consulta soberanista que se quiere celebrar el 9 de noviembre, y reitera que considera que se trata de un “asunto interno” español. Barroso insistió en que Cataluña quedaría automáticamente fuera de la UEsi se independiza, según ha explicado el portavoz de la Comisión, Olivier Bailly, pese a que no se concreta de forma explícita en la carta.

De similar manera, otro titular de prensa recogía la respuesta que los Estados Unidos daban sobre la consulta catalana: “Reconocen la singular cultura y tradiciones de la región catalana, pero consideran que el estatus de Cataluña es un asunto interno español. Estamos seguros de que el Gobierno y el pueblo de España resolverán esta cuestión de acuerdo con sus leyes y la Constitución”.

Quienes no están de acuerdo con la comparación de García-Margallo, deberían explicar las razones por las que en el caso de Crimea, los mandatarios occidentales declaran como ilegal e ilegítimo el referéndum de esa parte de Ucrania, mientras que para el caso catalán, a lo más que llegan es a considerarlo como un asunto interno español. ¿Por qué esa diferencia? ¿Por qué Durão Barroso no tiene competencias para pronunciarse sobre el referéndum soberanista catalán que se pretende celebrar en un país miembro de la Unión Europea y sí tiene competencias para pronunciarse sobre el referéndum de Crimea celebrado en un país que no es miembro de la Unión?

Artículo publicado en Elconfidencial.com

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