
Hoy no salgo de mi extrañeza cuando Ieo el acuerdo firmado con el PNV. Mi estupor no viene solo por el hecho de que se firmen acuerdos de gobierno con otros partidos sin que el Comité Federal, máximo órgano de representación y de dirección del PSOE, conozca
en profundidad lo que se ha firmado. Preocupa que el PSOE comience a comportarse como lo que nunca fue, es decir, como un partido confederal. Actuar al margen del conjunto de la organización puede ser discutible en el caso del PSC, que se reclama como partido diferente al PSOE, pero no es tolerable en el PSE que es una más de las federaciones que conforman el PSOE.
Algo grave debe estar pasando en el PSOE cuando otros dirigentes del PSOE no solo no desautorizan esa forma de actuar al margen de la ley del partido socialista, sino que aparecen sonrientes y aplaudiendo la forma y el fondo. Pase que no les escandalice
que en el texto se proclame el euskera como la lengua propia de Euskadi; líneas más adelante dicen que existe también el castellano. Ya resulta más sospechoso que acepten que en lugar de hablar de terrorismo de ETA, se hable siempre de violencia. Más grave es
que pasen por alto el párrafo que dice que «trabajarán para que todas las victimas reciban el reconocimiento y la reparación que merecen, sin exclusiones y sin discriminación».
Debe ser que no leyeron la reclamación del Instituto de la S.S. que cuando se trocee, se desvertebrará definitivamente nuestro pais, o debe ser que yo estoy en otro partido porque no comprendo que se claudique participando en una ponencia de Autogobierno para discutir el concepto de Euskadi como Nación, el derecho a decidir del pueblo vasco, la profundización y mejora del Autogobierno Vasco o la representación de Euskadi en Ias Instituciones y organizaciones europeas. ¿Quién les habrá dicho que todo eso sirve como ejemplo para Cataluña?
Publicado en ABC


