Con la caló

1.-Algunos catedráticos de derecho penal se quejan de la cantidad de páginas que dedican algunas Salas de lo Penal a explicar sentencias condenatorias. Citan como ejemplo más acabado la sentencia del caso David Sánchez que con casi 400 páginas escribe uno tras otros los pronunciamientos de Tribunal Supremo sobre casos parecidos.

He tenido la paciencia de leer entera esa sentencia. Las pruebas que han conducido a establecer la culpabilidad de todos los procesados resultan llamativas y es de esperar que los diferentes recursos permitan aclarar lo que son puras inferencias. De todas esas inferencias, la que más me ha llamado la atención ha sido la que emplea un razonamiento circular del que no se puede defender ningún acusado. Sin que esté en posesión de alguna formación jurídica, me atrevo a considerar como discutible que la sentencia admita que “todo el proceso de contratación de David Sánchez se hizo correctamente desde el punto de vista administrativo”, para, a continuación, convertir ese correcto proceso en un “maquillaje” sin explicar de manera individual qué responsables sabían que los controles eran ficticios. Según esa interpretación ningún acusado puede escapar: cuando la documentación es irregular se utilizará como prueba de delito y cuando contiene controles favorables se considera prueba de encubrimiento. Así no hay manera de salir libre de ese proceso. ¿Efecto de la caló?
2.- Tras las elecciones autonómicas en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, el partido Vox decidió entrar a formar parte de los gobiernos de esa Comunidades Autonómicas. Llama la atención que una de las Consejerías demandadas por Vox y concedidas por su socio PP ha sido la de Desregularización. Y llama la atención porque parece que es la oposición radical a los Ministerios de Sanidad, ejercidos casi sin competencias como consecuencia del traspaso de la Sanidad a las Comunidades Autonómicas. Mientras que Vox se dedica a desregularizar, la ministra de Sanidad hace lo contrario: regularizar lo que ya está regularizado. Cuando la ministra quiere tener cierta presencia en el panorama político nacional, le da una vuelta de tuerca al vicio de fumar. Mucho mayor protagonismo adquiriría la ministra de Sanidad si, junto a la prohibición de fumar en las terrazas, prohibiera la circulación por calles y avenidas de los vehículos que funcionan con gasoil. Desprenden unas partículas llamadas PM2.5 que causan más de 13.300 muertes prematuras al año en nuestro país, lo que demuestra que es el contaminante atmosférico más letal en España. El humo de un cigarrillo no le llega ni a la suela de los zapatos. Reducir el consumo de tabaco es una buena medida para la salud, pero que puede provocar la ruina de los productores de ese cultivo. Reducir el gasoil ya son palabras mayores. La caló impide medir las causas de la muerte por contaminación.
3.- Ha resultado llamativa la indumentaria de tantos millones de ciudadanos y de todos los presentadores de televisión tras la victoria de la “roja” (antes llamada selección nacional de futbol), en el campeonato mundial de la FIFA. Para celebrarlo, una camiseta indicativa del patriotismo y del orgullo. Uno puede sentir una emoción ligada al grupo aun cuando no esté directamente implicado en el acontecimiento que genera la emoción. He visto a muchos de nuestros representantes políticos ajustarse la camiseta roja como si ellos hubieran sido parte del equipo que seleccionó el señor De la Fuente. No pasó ni un día de ese triunfo para que tres desalmados asesinaran a sus parejas o exparejas. Tres mujeres asesinadas en apenas unas horas. Terminaremos 2026 como los años anteriores, con 50 mujeres asesinadas. Un minuto de silencio y, ¡a otra cosa! Somos invencibles en fútbol masculino y femenino y somos inútiles a la hora de proteger los derechos que asisten a las mujeres a vivir y ser respetadas por las decisiones que tomen para reorganizar y orientar sus vidas. Está muy bien que nos unamos para vitorear a nuestros campeones y campeonas; estaría muy bien que cada vez que una mujer sea asesinada por un hombre, presentadores de espacios televisivos y ciudadanos nos pusiéramos una camiseta con la leyenda “Vergüenza de hombres tan cobardes”. La caló no es la causa del asesinato. Es la cobardía de quienes son cobardes en cualquier estación del año.
4.- La expropiación de viviendas y pueblos durante la construcción de una presa se realiza principalmente por razones de seguridad, inundación física y utilidad pública. La ley permite al Estado anteponer el beneficio de toda la sociedad (abastecimiento de agua, riego agrícola, energía hidroeléctrica, control de inundaciones) frente a la propiedad privada. Resultaría casi imposible que ante los incendios las administraciones utilizaran medidas similares. Como no es posible expropiar pueblos y núcleos de población, sí lo sería perimetrar por ley esos los pueblos y esas viviendas más aisladas para evitar que cualquier incendio pueda arrasarlos o para evitar el desalojamiento de quienes en ellos habitan. Ningún núcleo urbano debería sentirse en peligro por la cercanía de una masa forestal que acabe incendiándolo. Los medios humanos y materiales que se utilizan en labores de desalojo impiden dedicar todos los efectivos humanos y materiales en labores contra el incendio.
Si, además, los montes estuvieran saneados, las cunetas limpias, y el combustible innecesario eliminado, efectivamente, los incendios se apagarían en invierno, cuando la caló no nublará nuestras entendederas.

P.S. Como todos los años, tomamos vacaciones hasta septiembre. Buen verano.

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