Al hilo de…

Donald Trump. El presidente de EEUU se compró un rotulador de punta gruesa para firmar órdenes ejecutivas y para mostrarlas a la cámara de televisión como enseñábamos nuestras pizarras al maestro cuando nos ordenaba escribir con nuestro pizarrín alguna palabra o concluir alguna cuenta de sumar y restar.

Las firmas más ostentosas han sido la de las órdenes relacionadas con la feria de los aranceles o con la guerra de Irán. Por lo que sabemos, esas firmas tienen menos valor que un céntimo de dólar. De palabra se sabe que, de lo firmado, nada de nada. Me pregunto por las razones por las que Trump no vuelve a enseñar a las televisiones las órdenes ejecutivas que revocan las firmadas con anterioridad. ¿O es que lo firmado por Trump no contiene más que propaganda barata?

Judíos. La expulsión de los judíos de España fue ordenada por los Reyes Católicos el 31 de marzo de 1492 mediante el Edicto de Granada. No fue el único reino que expulsó a los judíos. Francia, Portugal, Inglaterra, etc. también los expulsaron. Desde entonces los judíos nunca fueron bien vistos o recibidos en nuestro país. Debe ser ese rechazo ancestral el que ha impulsado a gobernantes de algunos países europeos a protestar enérgicamente por la prohibición de Netanyahu a la procesión del domingo de ramos en Jerusalén. Si se tratara solo de respetar el derecho de cada creencia religiosa, esos mismos dirigentes protestarían de la misma manera por la prohibición o persecución de los cristianos en países como Corea del Norte, Somalia, Yemen, Sudán, Siria, Nigeria, Paquistán, Libia, Irán, Argelia, India, China, Arabia Saudita, etc.

Consejo de Ministros. Si unos ministros se negaran a sentarse en la mesa del Consejo que convoca y preside el presidente del Gobierno, la respuesta sensata y digna, sería el cese inmediato de los que decidieran no acatar ese mandato. Cuando quisieran volver a esa mesa, sus competencias ya habrían sido atribuidas a otros miembros del Gobierno y por lo tanto se le liberaba de esas responsabilidades que decidieron eludir en un acto de desacato. En este caso, como siempre, el fin no justifica los medios. Y que los socios saquen sus conclusiones y actúen como mejor les convenga.

Presupuestos. A preguntas de un periodista sobre la presentación de los Presupuestos Generales del Estado, el presidente del Gobierno, tras un enfoque sobre la guerra en Irán, afirmó que una vez aprobadas las medidas para paliar los efectos de esa guerra ilegal, “el gobierno de España cumplirá con sus obligación de presentar los Presupuestos”. “Somos conscientes de que no tenemos mayoría parlamentaria, pero enviaremos el Real Decreto sobre alquileres de viviendas”. Si la obligación del gobierno es presentar los Presupuestos, ¿por qué no cumplió con esa obligación en años anteriores? Si son conscientes de que no tienen mayoría parlamentaria, pero mandan un Real Decreto, no debería ningún impedimento para enviar el proyecto de Presupuestos aunque no se tenga mayoría parlamentaria. Lo que vale para un Real Decreto vale para un proyecto de Presupuestos.

Amnistía. Recientemente se aprobó en Venezuela una ley de amnistía para los presos políticos que sufrían prisión por sus ideas políticas y por su oposición a la dictadura de Maduro, Delcy y compañía. Se deduce fácilmente que si se amnistió es porque antes se les condenó en clara violación de sus derechos humanos y constitucionales. Visto lo visto, intuyo que a los españoles nos ha importado menos la violación de los derechos de esos ciudadanos venezolanos por parte de la dictadura venezolana que la violación del derecho internacional por la desacreditada democracia estadounidense.

Andalucía. Lo mejor que le puede pasar a un político en ejercicio es poder dirigir el futuro de los ciudadanos que habitan en el mismo lugar en el que vive o ha nacido. Oyendo a la candidata socialista a la presidencia de la Junta de Andalucía en su despedida de vicepresidenta y ministra de Hacienda del gobierno se desprende que para María Jesús Montero ir a Andalucía va a ser ir de lo más a lo menos. De vicepresidenta del gobierno a candidata a presidenta de Andalucía no es recorrer de arriba a abajo; es lo contrario. Escribiendo estas líneas soy capaz de recordar los nombres y apellidos de los presidentes de la Junta de Andalucía: José Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves, Susana Díaz, mientras que me resulta casi imposible recordar nombres de quienes ocuparon vicepresidencias del gobierno: Alfonso Guerra y ¿?

Montero ha sido vicepresidenta del gobierno por el deseo del presidente que la nombró. Tiene mérito, pero para nada comparable con la presidencia de la Junta de Andalucía, que se adquiere gracias a los votos de buena parte de los ciudadanos andaluces. ¡Menuda diferencia!

2 comentarios en “Al hilo de…”

  1. José Carlos de los Riscos Hidalgo

    Las firmas populistas de Trump van a ser continuas. El segundo mandato de la administración Tump está siendo muy complejo para la propia administración estadounidense. La rotación continúa de altos funcionarios supone un grave deterioro de su gobernanza.
    Institucionalmente, esto tiene varias consecuencias. La primera es la pérdida de memoria administrativa, se pierde experiencia con la salida de altos funcionarios de carrera.
    La segunda es una mayor personalización del poder. Cuando un gobierno se apoya más en la lealtad inmediata al líder que en rutinas institucionales estables, las instituciones dejan de aparecer como un marco autónomo y pasan a percibirse como un instrumento del ejecutivo.
    La tercera es el daño reputacional a la independencia institucional, especialmente cuando la presión política alcanza órganos que dependen de credibilidad técnica, como la Reserva Federal.
    Lo peor está por venir cuando en mayo sea sustituido Jerome Powell y se abra la barra libre del dinero.

    Sánchez decía en febrero de 2018 que aprobar los Presupuestos era «la primera y principal obligación de un Gobierno», llegando a comparar que «Un Gobierno sin Presupuestos es tan útil como un coche sin gasolina». Los presupuestos en 2026 siguen siendo los de 2023. Erasmo de Rotterdam, en su obra Educación del príncipe cristiano, lanzó una advertencia mordaz contra los gobernantes que olvidan su responsabilidad ética y moral, y viene a decir que: «Un gobernante que no tiene escrúpulos ni ética es como un animal salvaje suelto en medio de la ciudad: mientras todos esperan protección, él solo busca a quién devorar para mantener su propia grandeza.»

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