¿Cincuenta años de democracia?


El merecido éxito de David Uclés con su novela La península de las casas vacías nos ofrece una visión de los desastres de la guerra civil española desde los errores y crímenes de las partes en conflicto y desde el sufrimiento hasta la destrucción de una de las tantas familias que asistieron matando y muriendo a la bestialización de una guerra civil.

Creo que nada mejor que la novela de Uclés para que en institutos e incluso en universidades se aprenda lo que fue aquella España de los años treinta del siglo pasado. Debería ser de obligada lectura para que el alumnado que salga del sistema educativo español se vaya con una idea cabal de lo que fuimos y de lo que somos los españoles.

He oído los podcast que la Cadena SER emitió a propósito de la península. Un libro perfecto. Si alguna crítica tuviera que hacerle al autor sería la referencia que hace en los podcast a los cincuenta años de democracia en España. Seguramente inducido por la propaganda gubernamental, Uclés entiende que en 1975, a la muerte del dictador Franco, se inició la democracia en España. Los podcast de referencia intentan memorar esos cincuenta años.

Si fuera cierto que en 2025 se conmemora ese gran acontecimiento, estaríamos ante una democracia sui generis. En España, el encargado de anunciar la muerte de Franco fue el entonces presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro. De ser como lo cuentan, nos llevaríamos la enorme sorpresa al saber que el primer presidente de la democracia española fue un personaje de la catadura moral del citado presidente. Arias Navarro fue designado por el dictador presidente del gobierno a la muerte por atentado terrorista del almirante Luis Carrero Blanco. Su mandato fue del año 1973 a 1976. Si la democracia empezó en 1975, Arias Navarro fue presidente del gobierno de esa democracia desde 1975 a 1976. ¡Qué horror!

La democracia se distingue entre otras cosas por el pluralismo político. Cada ciudadano tiene el derecho de formar o afiliarse o votar a los partidos políticos que respeten la Constitución. En 1975 no había pluralismo en España. El único partido consentido era el Movimiento Nacional. Hasta finales de 1976 y los inicios de 1977 no se permitió la legalización de los partidos políticos en España. Se deduce que durante casi dos años vivimos en una democracia un poco extraña. Se perseguía a cualquier partido político o a cualquier sindicato que no fuera el Movimiento Nacional o el sindicato del régimen franquista.

Quienes participamos en la campaña electoral de 1977 sabemos que en los pueblos y ciudades de España gobernaban los ayuntamientos alcaldes franquistas o nombrados por el franquismo. No fue hasta 1979 cuando se celebraron las primeras elecciones municipales democráticas.

Qué democracia tan rara la española de aquel tiempo: un presidente del gobierno nombrado por Franco. Un único partido permitido. Unos alcaldes y concejales franquistas o nombrados por el franquismo. Un sindicato vertical franquista. ¿De verdad estamos conmemorando el cincuenta aniversario de la democracia en España? Quienes defienden esa efeméride o bien no habían nacido y estaría bien que vieran las películas Siete días de enero, de Juan Antonio Bardem o La camada negra, de Manuel Gutiérrez Aragón para entender la falsedad de la efeméride. ¿O será que se intenta adelantar el inicio de la democracia para evitar atribuir la misma a la transición de la dictadura a un régimen democrático?

Manuel Azaña dijo: «Si cada español hablara solo de lo que sabe, se haría un gran silencio nacional que podríamos aprovechar para estudiar». Recientemente se ha oído en algún telediario a alguien proclamando que España es una dictadura y exigiendo que no se cortara lo que estaba diciendo. Si España fuera una dictadura, no estaríamos conmemorando los cuarenta y siete años de Constitución democrática; esa persona que proclama lo contrario no habría podido decir que vivimos en dictadura. La dictadura la habría llevado a la cárcel por decir que España es una dictadura. Aquí se habla sin saber lo que se dice y se dice lo que no se sabe. Ya ni siquiera nos ponemos de acuerdo en saber lo que somos.

1 comentario en “¿Cincuenta años de democracia?”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll al inicio