Por un puñado de votos

Han sido varios los medios que se hicieron eco de mi propuesta para el escenario que se abrió con motivo de las elecciones en Extremadura el pasado 21 de diciembre. No insistiré en la misma. Sólo recordar que la abstención negociada del grupo socialista podría impedir la dependencia del PP de Vox a la hora de investir a su candidata a la presidencia de la Junta de Extremadura.

No hacía falta tener grandes conocimientos de política para adivinar que esa propuesta para Extremadura tenía su derivada para el conjunto nacional.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la recepción, en marzo de 2025, al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el Palacio de la Moncloa. / Eduardo Parra (EP)

Desde hace unos años la política funciona en España al estilo de lo que ocurre en las redes sociales o en los programas sensacionalistas de determinadas televisiones. A cualquier pronunciamiento que se da desde una fila, se responde desde la otra con el “Y tú, más”. Todo lo que se hace en España se realiza desde el conflicto. Por el contrario, la Transición fue el mejor ejemplo de cómo se puede negociar el futuro de nuestro país entre fuerzas políticas adversarias. Basta con dejar fuera del acuerdo a los extremos de ambas orillas.

Ése sería el camino a seguir para que PSOE y PP llegaran a acuerdos que posibilitaran el avance y el progreso de nuestro país y la concordia entre la inmensa mayoría de los españoles. Una España en la que domine una mitad contra la otra mitad es un país condenado a repetir los errores más desgraciados de nuestro pasado.

Desde hace unos años, todo lo que se hace en España se realiza desde el conflicto

La Transición española no fue solo el deseo de los españoles por articular una democracia que permitiera vivir juntos a quienes deseaban solucionar pacífica y civilizadamente los conflictos que se generan en una sociedad libre. Fue algo más. Fue la constatación de que una sociedad de excluyentes y excluidos fue capaz de aglutinarse alrededor de un propósito de convivencia, y todo ello como consecuencia de que los excluidos no albergaron en sus corazones ni un gramo de odio, ni transmitieron a sus descendientes ese sentimiento que todo lo destroza.

No podemos contemplar, sin hacer nada más que quejarnos, la pretensión de algunos de volver adonde no queremos regresar. No debemos permitir que influyan en el Gobierno de España quienes pretenden su debilitamiento o ruptura.

Resulta exigible que cuanto antes se convoquen elecciones generales y que tanto PSOE como PP se comprometan públicamente a despejar cualquier duda sobre sus pactos postelectorales. Eliminar la posibilidad de que, tras próximas elecciones, ambas formaciones políticas acuerden pactos con la extrema izquierda y con la extrema derecha serviría para que los electores tuviéramos la seguridad de que nuestro voto no se va a utilizar para alimentar los extremos del espectro político. Los españoles necesitamos que, de nuevo, PSOE y PP ocupen la centralidad que garantiza la estabilidad de España.

España ha avanzado y progresado cuando los extremos no tuvieron el poder de destruir los puentes que permiten la comunicación entre políticas diferentes. Sánchez y Feijóo tienen la responsabilidad y la obligación de hablar, acordar, buscar puntos de encuentro para la concordia. No se les eligió para que crearan incertidumbre, angustia, desazón en el país. Todo lo contrario. Serenar, dar confianza, tranquilizar es lo que exigen millones de españoles. Si no pueden, si no saben, si no quieren, sus partidos deben acometer la tarea de reemplazarlos por otros líderes que sepan, quieran y puedan tender puentes para poder circular entre las dos orillas sin temor a nada ni a nadie.

El país ha avanzado cuando los extremos no tuvieron el poder de destruir los puentes

Mi propuesta no es contra Sánchez, sino contra su política. Europa se está disolviendo y España no está ni se le espera. Estamos tanto en la política de lo pequeño que no pintamos nada en el contexto europeo. Mientras Trump arremete contra una Europa que ve hundirse en sus divisiones, en España los líderes socialistas y populares se enredan con hermanos, corruptos, machistas, etc., avergonzándonos y agobiándonos. Mi propuesta no es contra Feijóo sino contra su política de lo pequeño y sus alianzas con una extrema derecha que promete venganza y vuelta al pasado más oscuro del siglo XX.

Quedará escrito en la historia de nuestro país que hubo una generación, en el último tercio del siglo XX, que supo hacer cosas, que quiso la concordia y que consiguió el entendimiento entre quienes volvían a encontrarse después de haberse enfrentado violenta e incívicamente. Una generación que modernizó España, que incluyó derechos y libertad para todos. Y la historia tal vez diga que hubo otra generación, en el primer tercio del siglo XXI, que no supo o no quiso hacer cosas en común por falta de políticos intrépidos que nunca estuvieron dispuestos a acordar, a exigir y a renunciar.

Y en el medio gente sensata que advierte de los peligros que corremos por culpa de quienes se juegan el futuro de España por un puñado de votos.

Leer «Por un puñado de votos» en El Diario de Sevilla

4 comentarios en “Por un puñado de votos”

  1. Gaspar Sierra Fernández

    Mientras Pedro Sánchez sea secretario general del partido, no podemos esperar que sigamos con el estado de ánimo que instalamos en la TRANSICIÓN, porque su pretensión es descalificar esta, ignorarla, e impulsar lo que hace en la actualidad que es, una dirección autocratica y opuesta a la Constitución que nos dimos en 1978. Y no acaba aquí todo su objetivo, lo siguiente, es la eliminación constitucional de la monarquía parlamentaria de éxito que nos dimos, y así está reconocido mundialmente, con 50 años de convivencia ejemplar.
    Pedro Sánchez, si puede, se lleva todo esto por delante, y lo primero es evitar el contacto y el diálogo con el partido popular y seguir gobernando con los que lo mantienen en el poder, a pesar de que él dijo que no lo haría. Es un personaje de mentira fácil y sin escrúpulos.
    Tu propuesta Juan Carlos, es de una sinceridad y generosidad democrática indiscutible y los que no lo vean así, tienen un serio problema.

  2. Carlos Balbás Arenaza

    Ese es precisamente el modelo a seguir , el espíritu de la transición , los pactos de la Moncloa , y ese compromiso maravillosamente reflejado y propuesto por Rodríguez Ibarra de que los dos partidos mayoritarios se alejen de los extremismos populistas y separatistas para alcanzar acuerdos de gobernabilidad en las futuras elecciones generales . Así lo hizo Alemania y así lo está haciendo el parlamento europeo.Pero lo pregunta es , ese sueño inteligente lógico y racional resulta posible con los presentes actores que configuran nuestra política ? , acaso no sería necesario la aparición de nuevos políticos con la formación política , democrática y cultural como los Felipe González , Rodríguez Ibarra , Adolfo Suárez ?. Si no existen habrá aque inventarlos , pero esta crispación y deterioro democrático no puede continuar una legislatura más .

  3. Carlos Balbás Arenaza

    Seria deseable ese acuerdo de legislatura entre los dos grandes partidos como propone Rodriguez Ibarra si no hay mayorías debe pactarse acuerdos de Estado o siguiendo el ejemplo alemán establecer esa Gran Coalición al estilo CDU/ CSU. Con el fin de alejar los extremos populistas de derecha e izquierda , así como a los independentistas. Esa política es además la que se ha establecido en el Parlamento europeo.Me temo que con los políticos actuales sumidos en una crispación destructiva no será posible , necesitamos la aparición de nuevos personajes en los partidos mayoritarios con la formación política , cultural y política como los Felipe González , Rodriguez Ibarra, Adolfo Suárez y aquellos colosos de la transición,

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