Sin Sánchez, serían uno más de la nómina

Quienes hemos tenido la obligación de compartir reuniones institucionales con quienes han ostentado presidencias catalanas y vascas sabemos de sus complejos de superioridad

Recepción de los Reyes. Europa Press

Recepción de los Reyes. Europa Press

“Por responsabilidad institucional” dijeron los miembros del Gobierno que pertenecen al cupo de Podemos cuando se les preguntó por las razones que les llevaron a asistir a la Fiesta Nacional y a la recepción que los Reyes de España ofrecieron a sus invitados, con desfile militar incluido. No hay que haber estudiado Filosofía para deducir que los representantes institucionales que no fueron, pero que estaban invitados por razón de su cargo, dejaron su responsabilidad institucional en el sillón de su despacho. Dos presidentes, el de Cataluña y el del País Vasco y dos ministros, el de Consumo y el de Universidades.

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Con el mástil al hombro

Si el presidente de la Generalitat ordenó quitar la bandera española fue porque no está seguro de su patriotismo independentista

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palau de la Generalitat. EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palau de la Generalitat. EFE

Las personas que deciden iniciar una dieta alimentaria para perder algunos kilos evitan meter en la nevera o en la despensa cualquier producto que les incite a romper esa dieta. No quieren ni ver todo aquello a lo que han renunciado para conseguir una silueta más estilizada. No es que no les guste comer alimentos que engordan. Se mueren por ellos y, por eso, para eludir la tentación, evitan tenerlos en sus casas.

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La responsabilidad de la militancia socialista

La responsabilidad de la militancia socialista / ROSELL

La responsabilidad de la militancia socialista / ROSELL

España es un país de clichés construidos sobre la nada o la mentira. Las biografías importan poco. Importa la imagen que consigan transmitir de cada uno de nosotros. Desde que se inventó el nefasto sistema de primarias para elegir a los candidatos a la presidencia de los distintos gobiernos, los militantes se dividen en traidores o leales, según se hayan mantenido fieles a una candidatura o hayan desertado de ella para votar a la contraria. Tengo publicados más de una decena de artículos rechazando esa forma de selección del liderazgo y mi renuncia a votar en cualquier proceso donde se enfrenta un militante a otro sin más argumentos que los personales. Nunca voté en unas primarias y, en consecuencia, tampoco voté ni a Pedro Sánchez ni a Susana Díaz cuando se enfrentaron por el liderazgo socialista. No fui al acto que la candidata andaluza celebró en Madrid acompañada de la plana mayor socialista y de lo que periodísticamente se conoce como la vieja guardia socialista. Y tampoco acudí a ninguno de los actos que protagonizo por los mismos objetivos el candidato madrileño.

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Entrevista a JCRI en “El Programa de Ana Rosa”

Fecha: 31/05/2021

Entrevista a Juan Carlos Rodríguez Ibarra en “El Programa de Ana Rosa”, en la que ha pedido al jefe del Ejecutivo y líder de los socialistas, Pedro Sánchez, que autorice un referéndum para que las bases del PSOE se pronuncien sobre la concesión de los indultos a los líderes del ‘procés’.

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La vida te da sorpresas

Me sentí engañado por los que durante un par de años nos han estado exigiendo amnistía para los políticos en prisión

Pere Aragonès y Jordi Sánchez.

Pere Aragonès y Jordi Sánchez.

Una de las acepciones que nos proporciona el diccionario de la palabra sorpresa es la de “engañar a alguien aprovechando su buena fe”. Lo digo porque la última semana ha transcurrido de sorpresa en sorpresa, no sé si por mi buena fe o por haber descubierto lo que alguien ocultaba o disimulaba, que es otra de las acepciones del morfema sorpresa.

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Sin novedad, señora baronesa

En 1996, Felipe González, tras perder las elecciones frente al PP de Aznar, renunció a repetir como secretario general del PSOE. El nuevo PSOE que a partir de 1974 abanderaron Felipe y Alfonso Guerra junto con una nueva generación de dirigentes socialistas comenzó a declinar y caminar hacia posiciones que poco a poco han generando desconfianza en parte del electorado español.

Ese PSOE, a partir de 1979, defendió con seguridad su proyecto democrático y fue generando confianza en amplias capas de trabajadores de toda clase y condición, en profesionales liberales, en pequeños y medianos empresarios, en pensionistas, en agricultores, etc., y en amplios sectores del mundo de la cultura que apostaron por un proyecto de izquierdas razonable, creíble y posible. El abandono del marxismo supuso establecer una clara frontera entre el comunismo y la socialdemocracia.

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