noviembre 2025

No están ahí para eso

Siempre confié en la inocencia del Fiscal General del Estado. Siempre entendí que Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Ayuso tendría que haber callado o haber pedido disculpas por su intromisión en un asunto que ni le afectaba ni le interesaba. Siempre creí que el Fiscal General del Estado no tenía que haber intervenido en un asunto que afectaba directamente a un fiscal de Madrid. Y supuse, ingenuamente, que ambos pedirían disculpas por sus errores y Hacienda haría lo que tuviera que hacer con un contribuyente. Pero, como no podemos vivir en paz, de nuevo la bronca y la judicialización de la política.

Sexo y poder

Si las mujeres no votaran a los depredadores sexuales, ni Trump ni Berlusconi hubieran llegado a ser presidentes de sus respectivos gobiernos nacionales.
Solo con el voto de los hombres machistas no hubiera llegado ni con mucho a la mayoría necesaria para ocupar esas responsabilidades.

Dando lástima, ¡como siempre!

Por dónde hubiera circulado España si en el debate parlamentario que hubo en las Cortes del Trienio, a propósito del sistema arancelario, hubiera ganado Francisco Martínez de la Rosa, en lugar de las tesis defendidas por el diputado catalán Juan de Valle, quien, en un tono lastimoso, como siempre ha ocurrido, defendió que el único camino para impulsar la industria de un país consistía en prohibir la entrada de los artículos extranjeros.

El juego de la democracia

De sobras resultan conocidas las reglas por las que se rige el fútbol. En ese deporte existen reglas constitutivas y reglas estratégicas. Por las primeras, podemos adivinar de qué se trata. Cuando juegan once contra once, en un campo con dos porterías, estando permitido jugar un balón solo con los pies, excepción hecha de los dos guardianes de sendas porterías, estamos ante un partido de futbol. Esas reglas constitutivas no se pueden alterar. Son las que constituyen la esencia de ese deporte. Si en lugar de once contra once, jugaran siete contra siete y los catorce estuvieran autorizados a jugar el balón con las manos, entonces ya no estaremos ante un partido de futbol sino ante otro de balonmano.

Scroll al inicio