Democracia y educación

El sistema democrático occidental está entrando en barrena como consecuencia del cambio tan impresionante que la aparición de internet ha supuesto para las generaciones digitales que ya no confían en un sistema de representación basado en el esquema piramidal clásico, con un sistema de votación cada cuatro años, donde la opinión del ciudadano no cuenta más que cuando se aproximan los procesos electorales. Periodos de tiempo donde unos gobiernan y el resto permanece al margen son eternos para una generación acostumbrada a la respuesta inmediata y, además, acostumbrada a poder dialogar a través de las redes sociales con quienes, al margen de la política, son sus ídolos o sus héroes; no aciertan a entender que ese diálogo permanente y continuo no puedan establecerlo con sus representantes institucionales ya sea a nivel local, regional o nacional.

Con la caló

1.-Algunos catedráticos de derecho penal se quejan de la cantidad de páginas que dedican algunas Salas de lo Penal a explicar sentencias condenatorias. Citan como ejemplo más acabado la sentencia del caso David Sánchez que con casi 400 páginas escribe uno tras otros los pronunciamientos de Tribunal Supremo sobre casos parecidos.

Nuestros queridos amnistiados

El acuerdo de futura financiación “singular” para Cataluña fue el resultado de una negociación entre socialistas y republicanos. Toda negociación requiere un proceso de exigencias y renuncias por las partes negociadoras. Se sabe a qué renuncian los socialistas. La demencia sobrevenida de Pujol habla sin palabras. ¿A qué renuncian los independentistas? ¿Alguien podría ilustrarnos?

¡Que no hubieran venido!

En las regiones, en las que los gobiernos autonómicos han adoptado la famosa “prioridad nacional”, se deberá articular una ley que regule la actuación de todos los servicios públicos dependientes de esos gobiernos. Será la única manera de que los funcionarios al cargo de esos servicios y negociados puedan discriminar en cada momento sin cometer ninguna irregularidad a la hora de hacer efectivo el famoso y manoseado principio.

El tarambana

Las reiteradas alusiones a España de Donald Trump del tipo “España es una causa perdida”. “No queremos más trato comercial con España». “Es un socio terrible, no quiero tener nada que ver con ellos, son mala gente, tildando a nuestro país de aliado «terrible”. El líder de EEUU llegó a calificar a España, como “son mala gente”, dirigidas a todos nosotros, ciudadanos españoles, no a sus dirigentes o gobernantes, que ya merecería una respuesta.

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