Tres oportunidades

No todo tiene que ser negativo. Por muy poco que se busque siempre se encuentra un resquicio por el que poder respirar. El PSOE ha concluido una racha electoral que a primera vista separa a este partido del que fue en las décadas de los 80, 90 y 2000. Era casi natural que los socialistas arrasaran en comunidades como la andaluza y la extremeña. Desde 1983 se votaba socialismo en esas regiones por tradición y por hartazgo. La tradición socialista de Extremadura y Andalucía en la Segunda República, derrotada en la calle durante la dictadura, pero siempre viva en cada casa y de puertas para adentro, posibilitó que el socialismo fuera creciendo en elección tras elección hasta llegar a las autonómicas que posibilitaron gobiernos socialistas en ambas regiones. La derecha no era digna de obtener la confianza de quienes habían sido cómplices de un franquismo que trató a ambas regiones peor que a las colonias africanas. Los años de gobierno en esas comunidades autónomas podían hacer pensar que los ciudadanos de eso territorios se habían identificado con sus siglas, convirtiendo a sus competidores en meros acompañantes del socialismo.

Responsabilidad

Pasaron las elecciones andaluzas. El resultado obtenido por las diferentes fuerzas políticas obliga a un ejercicio de responsabilidad. Y a responder a las siguientes preguntas: ¿Qué le interesa a Andalucía? ¿Qué le interesa a la democracia y a la autonomía? ¿Qué puede hacer el PSOE? ¿Qué puede hacer el PP?

Dimitir por mentir

En algunos sectores de la izquierda española se oye decir que estamos viviendo el ataque más despiadado de la brigada judicial contra el gobierno progresista. No lo tengo claro. Yo viví el acoso de una parte de la carrera judicial, aliada con algunos políticos de la oposición de entonces y algunos medios de comunicación, contra el gobierno socialista de Felipe González. Fue tan evidente que uno de sus protagonistas, Anson, director entonces de ABC, declaró tiempo después que habían llegado a poner en peligro la estabilidad del Estado con tal de acabar con Felipe González.

Cabeza de ratón

Cabeza de ratón

Este año 2026 lleva camino de convertirse en el año electoral por excelencia. Extremadura, a finales de diciembre de 2025 rozó su inicio. Aragón y Castilla y León después, y no se sabe si las autonómicas andaluzas serán las últimas de la serie. Nada impide que, siguiendo la moda, los presidentes de otras comunidades autónomas disuelvan sus parlamentos y convoquen elecciones en este año electoral. No excluyo de esa posibilidad que sea el presidente del Gobierno de España el que se decida a adelantar las elecciones generales de 2027 a este año de 2026.

Y el próximo día 17, las autonómicas en Andalucía.

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