Madrid

Madrid y Barcelona

BarcelonaFormar parte de una comunidad en la que destaque espectacularmente una de las ciudades que componen el territorio de esa comunidad tiene la ventaja de que se tiene una referencia importante, como la cruz de guía del colectivo, y el inconveniente de que la parte llega a representar simbólicamente al todo. Eso es lo que ocurre en Cataluña y en la Comunidad Autónoma madrileña. Barcelona y Madrid son las partes, pero que los que no viven en ellas, las identifican con el todo.

Las dos varas de medir

La candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. (Efe)

Durante años hemos tenido que escuchar que la democracia consiste en la alternancia en el gobierno. Ese eslogan siempre aparecía en los procesos electorales y venía a cuento porque quienes así opinaban consideraban que, tanto en Extremadura como en Castilla-La Mancha como en Andalucía, esa máxima no se estaba cumpliendo debido a la larga permanencia de los socialistas en el gobierno de dichas comunidades autónomas y que, por lo tanto, en ninguna de esas comunidades existía la democracia.

¡Ganó el viejo!

Manuela Carmena, candidata en las primarias de Ahora Madrid para la alcaldía de la capital. (Efe)

Si hoy viviera Hesíodo, poeta de la Antigua Grecia, y mirara las listas electorales que los diferentes partidos preparan para Madrid, no repetiría la siguiente frase a él atribuida: “Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de hoy toma mañana el poder, porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible.” Si esa siguiera siendo su equivocada opinión sobre la juventud de hoy, podría manifestar su temor si se refiriera a circunscripciones electorales diferentes de la madrileña.

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