Mariano Rajoy

SENADO A DISTANCIA

Vi la pasada noche del miércoles al presidente del gobierno de España en compañía del cantante Bertín Osborne que sabe poco de como se enciende una cocina y menos de los trenes AVEs que circulan actualmente por nuestro país. Mariano Rajoy aludió a su viaje de inauguración del AVE Madrid-León y el cantante se quedó sorprendidísimo. Parecía entender que ese tren rápido llegue a Córdoba o a Málaga pero le resultó divertido que llegara a León. -¡Ya Zamora en unos días! le espetó el presidente, que parecía venirse arriba ante la incredulidad del gaditano.

Recordé inmediatamente lo que Pedro Sánchez porfió con Pablo Iglesias en el debate online del lunes pasado respecto a su intención de trasladar el Senado a Barcelona. Todos los que tienen AVE y líneas aéreas que les conecten a Barcelona o a Gerona no tendrán mayores problemas para ser senadores, pero ¿quién será el extremeño que quiera pasarse un día para ir y otro para volver en tren convencional o en coche? Si la cosa fuera a ser así, los extremeños deberían pedir que el senado, además de su actual carácter invisible, debería ser virtual para que los senadores extremeños puedan asistir a sus sesiones, aunque sea con interrupciones como las del debate online del otro día. Y si no, que admitan compatibilidades para los extremeños que sean senadores y conductores de UBER.

La estrategia del calamar

Mas y Rajoy. EFELa tinta de calamar, ese pigmento oscuro que desprenden algunos cefalópodos, que se expulsa por las aberturas laterales cuando el cefalópodo se encuentra en peligro, deja un rastro oscuro que permite desorientar al atacante. Se trata generalmente de una estrategia de evasión. Esta estrategia, vieja como la vida misma, no solo es usada por el calamar. Todos, en alguna ocasión, hemos tirado de ella cuando hemos sentido que lo mejor era que se perdiera nuestro rastro para evitar que alguien pudiera hacer el tiro al blanco con nosotros. Hay ejemplos muy acabados en la vida y en la literatura de la estrategia de la tinta del calamar. Sin ir más lejos, Podemos, la emergente-descendente nueva fuerza política, la emplea constantemente, arrojando tinta, según los temas y los espacios, para impedir ser percibido con claridad por los depredadores y para no asustar a ningún posible votante.

Vivir juntos para acometer grandes empresas

Mariano Rajoy y Artur Mas, en la Moncloa, en julio de 2014. (Gtres)

Parece claro que el desafío de Artur Mas no tiene retorno. Si fuera cierta -y asegura que lo es- la frase que el presidente de la Generalitat dijo al presidente Zapatero el 20 de enero de 2006, y que José Bono publica en su libro de reciente aparición, Diario de un ministro -«Yo voy quitando lo de nación del Estatuto y tú vete poniendo más dinero”-, podríamos pensar que todo el embrollo independentista se podría arreglar con euros. Pero desde 2006 hasta ahora, Artur Mas ha ido tan lejos que su viaje personal ya no tiene vuelta atrás.

¿Cuánto vale la conciencia y honor de Mas y Junqueras?

Artur Mas y Oriol Junqueras, en la firma del acuerdo de gobernabilidad de 2012. (Efe)

“Juro o prometo”. Así comienza el texto que leen o recitan solemnemente todos aquellos que acceden a la toma de posesión de  un cargo o de una función pública. A ese firme compromiso le sigue lo de “cumplir y hacer cumplir la Constitución”. La persona electa o nombrada que promete o jura lo hace poniendo por testigo y por aval de que lo que dice lo va a cumplir a “su conciencia y honor”, ofreciéndose a “cumplir fielmente las obligaciones del cargo, con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado”.

Scroll al inicio