No es más competitiva aquella empresa que produce con salarios más bajos, sino la que es capaz de añadir valor en innovación y perfectibilidad a lo que produce
Amancio Ortega, fundador de Inditex EP.
“Inditex cae un 4% en bolsa tras fijar un salario mínimo de 18.000 euros para sus trabajadores”. “Belarra, califica de despiadado el capitalismo de Mercadona e Inditex”. Estas dos noticias aparecieron casi simultáneamente en los medios de comunicación a finales del pasado mes de enero.
Participación de Juan Carlos Rodríguez Ibarra en el programa «Los viernes de José Luis Campos», de Radio Calamocha, charlando sobre partidos minoritarios, ley «solo sí es sí» y otros temas de actualidad.
Solo una rectificación y una petición de disculpa podría reconciliar a quienes impulsaron esa ley con la ciudadanía
La ministra de Igualdad Irene Montero
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Hay hechos, circunstancias y personas que por mucho que disimulen sus movimientos, todo el mundo sabe su final. Desde hace tiempo sabemos que Yolanda Díaz será la candidata número uno de Sumarpor mucho que trate de disimular o que revista el futuro liderazgo de esa formación política de un suspense que no va a ninguna parte. También sabemos que, por muy feas que se pongan las cosas en la coalición que gobierna España, nunca va a fracturarse por mucho que aparentemente parezca que se rompe la cuerda. Son ya casi una decena de veces las que hemos asistido al mismo espectáculo y el final estaba cantado desde el primer día: los de Podemos no se van del gobierno ni con agua caliente. Por muy fea que se pongan las cosas, los de Podemos siempre encontrarán la excusa para no abandonar.
Hay electores que votan con las tripas y luego quieren que se gobierne con la razón. “Voto para fastidiar pero luego deseo que el fastidiado no juegue con fuego”
Pedro Sánchez y Albert Rivera – EFE
Han pasado dos semanas desde que Patricia Guasp fuera elegida nueva líder de Ciudadanos (Cs). Para la mayoría de los comentaristas políticos el congreso de ese partido del pasado 15 de enero no fue el renacimiento del mismo sino el acta de defunción de un partido que pudo ser y no fue.
No hay diálogo posible ni nada que negociar con el Independentismo. O Constitución o República Catalana Independiente
Manifestación independentista en Barcelona celebrada en 2019 Europa Press
Una de las cosas que ocurren, y que más preocupan, es la ruptura de la fórmula que finalmente se reflejó en la Constitución sobre la realidad de España. El texto constitucional trató de conciliar los puntos de vista del regionalismo conservador, de los nacionalismos periféricos, de la tradición federalista de la izquierda española, y del nacionalismo español o de las visiones unitaristas. Visiones todas ellas que respondían a realidades sociales y políticas firmemente enraizadas en nuestro pasado común.