comunidades autónomas

El aplauso de las ocho

El aplauso de las ocho / Rosell
El aplauso de las ocho / Rosell

Vivimos en un Estado descentralizado. Así lo define nuestra Constitución. Así se decidió al ingresar como nación, el 1 de enero de 1986, en la entonces Comunidad Económica Europea. Dos circunstancias que exigen de la concertación entre el Gobierno de España y los gobiernos de las diecisiete comunidades autónomas ante las exigencias de los retos y desafíos del mundo globalizado. Hoy, como desde 1979, nada se puede hacer de importancia en España si no confluyen las dos legitimidades: las CCAA necesitan del concurso del Gobierno central y este Gobierno necesita de la cooperación de los gobiernos autonómicos.

Tener dos lenguas, mentir doblemente

Tener dos lenguas, mentir doblemente / Rosell
Tener dos lenguas, mentir doblemente / Rosell

Muy débiles deben ser las razones que animan a algunos independentistas a considerar como nación a Cataluña si se ven obligados a mentir y a calumniar para justificar esa creencia. Y políticamente deben ser poca cosa aquellos que para llamar la atención en su territorio se agarran a la injuria, al agravio y al insulto a los ciudadanos andaluces y extremeños. En multitud de ocasiones ambas regiones han tenido que escuchar y soportar declaraciones de políticos nacionalistas catalanes que rayaban siempre el ultraje y el desprecio. Por estas tierras se tiene la sensación de que los independentistas sólo se sienten importantes si de cuando en cuando, y sin que venga a cuento, se descuelgan con palabras torticeras sobre la supuesta vagancia, indolencia e incultura de andaluces y extremeños. Unos cuantos ejemplos ilustran perfectamente esa actitud que destila supremacismo y odio adobados con el cacareado cuento de que los vagos del sur vivimos a costa del esfuerzo fiscal y laboral de los esforzados contribuyentes catalanes.

Dos escenarios, cinco preguntas

Como estaba previsto y cantado, el Congreso Federal del PSOE eligió secretario general a Pedro Sánchez y a la Comisión Ejecutiva que le acompañará en esta travesía. El nuevo secretario general había comprometido su interés en elaborar una dirección federal corta y que pudiera visualizarse como el gobierno socialista en la sombra. Si para gobernar España son suficientes catorce o quince ministerios, no parece descabellado afirmar que para gobernar un partido bastaría con un número de secretarías equivalente. Pero no ha sido así. El número de miembros de la Comisión Ejecutiva Federal ha vuelto a dispararse hasta alcanzar la cifra de treinta y nueve. La primera pregunta que se me ocurre formular ante este escenario es: ¿Cuáles fueron las razones que impidieron cumplir la palabra y el deseo de Pedro Sánchez a la hora de proponer una dirección corta y solvente?

La llave la tengo yo (elconfidencial.com)

El Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha dicho que el Gobierno estudia traspasar el impuesto sobre los depósitos bancarios a las comunidades autónomas con unos límites, dentro de la reforma tributaria integral que el Ejecutivo ha anunciado para el próximo año.

Este es el tercer intento del gobierno del PP para tratar de desvirtuar, cuando no anular, un derecho que asiste a las regiones.

Comentarios a una entrevista (elconfidencial.com)

El periodista Vera Gutiérrez Calvo entrevistó el lunes pasado en El País a Ramón Jáuregui, diputado socialista y coordinador del documento que el PSOE discutirá en la conferencia política del mes de noviembre. Estas fueron algunas preguntas, cuyas respuestas comento: ¿Apoyarían los socialistas un régimen de financiación singular para Cataluña? La respuesta del diputado empieza con una negativa y termina con un casi sí: “No, en principio, no. Pero probablemente la financiación sería una de las partes de la negociación de la singularidad”. Y continúa el periodista: “¿Tendría Cataluña más competencias que el resto de comunidades autónomas?” Y aquí su respuesta:La descripción de competencias tendría que hacerse con arreglo al modelo del Estatuto de 2006 que en parte no fue ratificado por el Constitucional. ¿Qué hicimos mal entonces? Quizás pretender una reforma estatutaria que reformaba en parte la Constitución. El Tribunal Constitucional dijo no. Lo que planteamos es que se incluya esa singularidad ahora”.

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