Independencia de Cataluña

¿Cuánto vale la conciencia y honor de Mas y Junqueras?

Artur Mas y Oriol Junqueras, en la firma del acuerdo de gobernabilidad de 2012. (Efe)

“Juro o prometo”. Así comienza el texto que leen o recitan solemnemente todos aquellos que acceden a la toma de posesión de  un cargo o de una función pública. A ese firme compromiso le sigue lo de “cumplir y hacer cumplir la Constitución”. La persona electa o nombrada que promete o jura lo hace poniendo por testigo y por aval de que lo que dice lo va a cumplir a “su conciencia y honor”, ofreciéndose a “cumplir fielmente las obligaciones del cargo, con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado”.

Pero… ¿y Podemos?

Partidarios de la independencia festejan en Barcelona el resultado del 9N (EFE)

Como es sabido, los nacionalismos que hoy conocemos en España (sobre todo, el catalán y el vasco) son en una parte importante el resultado de la transformación o, si se quiere ser más precisos, de la secularización y modernización del foralismo o fuerismo que caracterizó al tradicionalismo español en el siglo XIX. Este, a su vez, era expresión de las resistencias que se oponían, desde distintas zonas de España, a los sucesivos intentos de centralización política (primero con el Conde-Duque de Olivares, luego con la Monarquía Borbónica y finalmente con el liberalismo centralista).

Esperando una respuesta

Juan José Ibarretxe y Artur Mas en 2009 (EFE)

El 1 de febrero del año 2005, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, aseguró que acudía al Congreso «con la mano tendida para abrir un proceso negociador» frente al que «no se puede trasladar un no por respuesta sin admitir negociación» previa, y expresó su convicción de que «existe un camino para el encuentro: el derecho a decidir y la obligación de pactar». También habló de que el referéndum pudiera tener «validez jurídica» tras un pacto. En su réplica, añadió: «Si el Congreso da un portazo trasladaré la palabra al pueblo». «¿A qué tienen miedo para iniciar un proceso negociador?», se preguntaba.

¡Si me queréis, irse!

Artur Mas y Oriol Junqueras. (Reuters)

“¡Si me queréis, irse!”, gritó Lola Flores el 25 de agosto de hace 30 años desde el altar de la iglesia de la Encarnación de Marbella cuando se sintió acorralada por el gentío. El temperamento y el malestar por el acoso le hizo decir: “Maldigo la hora en que elegí este pueblo para celebrar la boda de mi hija Lolita”. Invitó a tanta gente al casamiento que la ahogaron por el calor y por los besos.

La única pluma de Artur Mas

Artur Mas rubrica el decreto de convocatoria de la consulta del 9-N. (Efe)

Tuve la santa paciencia de ponerme el sábado pasado frente al televisor para presenciar en directo el gran teatro que la Generalitat de Cataluña había organizado en la sede del Ejecutivo catalán. Llegó Artur Mas vestido y peinado escrupulosamente. Saludó a su Gobierno, al resto de invitados y, cual torero que se empeña en hacer una gran faena, dio unos pasos hacia adelante y se situó casi en el centro del improvisado ruedo que formaban los asistentes al solemne acto. …

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