mujeres

MACHISMO

En el momento de escribir estas líneas, el parlamento catalán ha aprobado una propuesta de desconexión con España, la campaña electoral para las elecciones generales del 20 de diciembre está en sus prolegómenos y tres mujeres más (casi 800 desde 2003 hasta hoy) han sido asesinadas por hombres.

Y hombres, solo hombres, encabezan las candidaturas de los principales partidos (PP, PSOE, CIUDADANOS, PODEMOS, IU, UPyD de ámbito nacional). Y un hombre, solo un hombre que iba el cuarto en la lista electoral del Junts pel Sí, por debajo de dos mujeres, se considera  a sí mismo indispensable para romper el cordón umbilical que une a Cataluña con el resto de España. Todos ellos hablarán de la violencia de género y de la virtuosidad de las mujeres en política, pero ninguno de ellos considerará que si dieran un paso atrás, y una mujer ocupara la próxima presidencia del gobierno de España, probablemente sabrían mejor que los hombres como atacar el asesinato constante y continuo de sus congéneres. Y saben, mejor que los hombres, que romper cordones umbilicales produce llanto y frío, mucho frío.

No lo hará ninguno porque, si bien, cantarán las excelencias femeninas, ellos van los números uno porque se consideran mejores que las que vayan en números 2.

 

El otoño de Gallardón

Ruiz-Gallardón, durante la rueda de prensa en la que anunció su dimisión como ministro y su retirada de la vida política (EFE)

Cuando el PP intentó congraciarse con los sectores más reaccionarios de su electorado, no tuvo mejor idea que tratar de derogar la ley de interrupción voluntaria del embarazo, que devolvería a las mujeres españolas a las cavernas del franquismo y las convertiría en seres menores de edad sin capacidad de elección para ser o no ser madres. El PP, en el Gobierno, y con una mayoría aplastante en el parlamento, había hecho todos los rotos que imaginar pudiéramos en el Estado del Bienestar y en los bolsillos de los contribuyentes. …

¿Qué les han hecho las mujeres?

Yo no sé si al final, nuestros hijos vivirán peor que nosotros, lo que no dejaría de ser el fracaso de nuestras vidas; lo que sí parece seguro, si triunfa el anteproyecto de Gallardón, es que nuestras hijas vivirán como sus abuelas en lo que respecta a su libertad.  Había parecido que el castigo bíblico hacía las mujeres había pasado a mejor vida, pero Gallardón y Rajoy han vuelto a condenarlas sin que se sepa muy bien las razones de tanta inquina. Mucha más indignación provocó en los sectores más reaccionarios de nuestra sociedad el hecho de que los gays pudieran casarse con los mismos derechos que los heterosexuales y, sin embargo, este gobierno, afortunadamente, ha decidido no dar satisfacción a su electorado más conservador modificando esa normativa. ¿Por qué tienen que volver a pagar las mujeres el ansia electoral del PP? ¿Qué les han hecho las mujeres a Rajoy y a Gallardón? ¿Cuántas facturas más tendrán que pagar las mujeres españolas para ser libres de una vez?

 

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