periodismo

Las claves de ‘La Clave’

Si en las tertulias de hoy se falta al respeto al discrepante, se chilla para ahogar argumentos, se hace oídos sordos al conductor del programa, puede ser porque eso es lo que se busca

El periodista José Luis Balbín, en una imagen de archivo – Europa Press

Supongamos que sea cierto. Supongamos que damos por buena la defensa de su conducta que hace Mónica Oltra, vicepresidenta del gobierno de la Murió José Luis Balbín. Se fue uno de los grandes del periodismo español. Frente a quienes sostienen que los políticos de antes eran de mayor categoría que los de ahora, añado que los periodistas de antes, también. Y los rectores de Universidad. Y los catedráticos. Y los filósofos. Y los sindicalistas. Y los cantantes. Tal vez haya sido en la ciencia y en sus respectivas ramas donde la calidad de sus actores principales supere a los de épocas anteriores. En el resto, por donde quiera que se mire, se aprecia la bajada de nivel de los principales actores de la sociedad española. Y el recuerdo de Balbín ha venido a ponerlo de manifiesto una vez más.

Tienen la obligación de contestar

Ya es hora de que se elabore una ley que garantice el “derecho a saber” y que termine con la cultura del secretismo

El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique. EUROPA PRESS
El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique. EUROPA PRESS

Estuve hace un mes en la Facultad de Periodismo de Badajoz para hablar de mi experiencia en relación con la prensa a alumnos de segundo curso. Uno de los asuntos que la profesora titular de la asignatura quería que tratara era el manido y decurrente sobre cómo ve un político a un periodista. Si mi comparecencia en la facultad hubiera sido posterior al escrito que los jefes de prensa de distintos grupos parlamentarios dirigieron a la Secretaría General del Congreso de los Diputados, ese escrito hubiera sido el aperitivo con el que hubiera iniciado mi disertación.

El derechímetro

Seguramente esta periodista dice que le dijeron que decían. Y ella va y lo escribe

Susana Díaz. Europa Press
Susana Díaz. Europa Press

Se culpa –y con razón- a las redes sociales de los insultos y de las calumnias que se dicen y escriben desde el más absoluto de los anonimatos. Se pudiera llegar a pensar que quien escribe en un periódico analógico o digital está en posesión de la verdad. Eso no es cierto. Quien tiene ganas de insultar, de mentir, de difamar lo hace en cualquier sitio o lugar.

La maldita hemeroteca

Algunos medios de comunicación, entre ellos de manera destacada la cadena de televisión la Sexta, emiten o mantienen secciones a la que ponen por título La maldita hemeroteca, en la que con gran alborozo de los periodistas responsables de la sección, se recogen las frases que a lo largo de los últimos meses o semanas han ido pronunciando nuestros representantes políticos.

Gabilondo sólo hay uno

Gabilondo sólo hay uno / rosell
Gabilondo sólo hay uno / Rosell

Generalmente, cuando se enferma, se acude a la consulta del médico, salvo algunos que, por ignorancia o desesperación, acuden a la consulta de un curandero. El primero, el sanitario, se conduce con criterios científicos y tras haber cursado los estudios pertinentes que le acreditan para ejercer la medicina. El segundo, el hechicero, afirma tener los efectos sanadores de la medicina, pero que no está apoyada por pruebas obtenidas mediante el método científico. El común de los mortales cree en la ciencia; sólo una minoría cree en la persona, en la inspiración y hasta en la ignorancia. La terapia del hechicero no tiene ningún fundamento; a lo más que llega es a engañar a quienes creen que curandero y médico son la misma cosa. El médico puede equivocarse honradamente. El santero se equivoca indecentemente. El médico no miente. El curandero, engaña.

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