Intervenir los partidos políticos (el País)
Los partidos políticos son, hoy por hoy, los únicos órganos de representación ciudadana. La Constitución les reconoce la condición de instrumento fundamental para la participación política cuando, en su artículo 6, proclama que “los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley”. Los sondeos de opinión los sitúan en estos momentos como el tercer problema de los españoles, cuando deberían ser reconocidos no como problema sino como solución. Que el principal instrumento de representación ciudadana haya desplazado al terrorismo de la preocupación de los ciudadanos indica que nuestra democracia ha pasado de estar horrorizada por los crímenes etarras a estar hastiada de quienes tienen el deber de servir de puente entre el poder y la sociedad. …

Son múltiples las actividades que realiza el ser humano en una sociedad organizada. Muchas de ellas tienen repercusión en el conjunto de la ciudadanía que las observa, disfruta o padece con más o menos intensidad, con más o menos interés o con más o menos desidia. …
De todos es sabido que el PP no quiere ni ver el federalismo. “Si no quieres caldo, toma tres tazas”, parece ser el empeño de los socialistas con su propuesta de Estado federalizante. El corrector de Microsoft Word no reconoce el apellido federalizante; tratándose de una empresa estadounidense, cuyo Estado es claramente federal, debe ser que allí o se es federal o no se es, pero una de sus empresas más multinacionales no sabe lo que es federalizante. …
Son muchos los comentarios y opiniones referidos al ámbito político e institucional los que se emiten en los últimos tiempos. De vez en cuando se leen artículos de sesudos analistas que dejan indiferentes a quienes los leemos, con la avidez de quienes deseamos encontrar la luz, que nos saque de este largo túnel que llevamos recorrido desde hace cinco años. Frases como “Estamos funcionando de forma sesgada y poco democrática”, “Para evitar la ingobernabilidad se requiere una mejor regulación”, “La salida de la crisis requiere una profundización de la democracia”, “Hay que mejorar la calidad de la democracia y de las Instituciones”, “Si queremos cerrar el paso a la desafección, es necesario que la ciudadanía recupere la capacidad de actuación y el control democrático”, etc., se oyen o leen por doquier sin que hasta ahora, nadie se atreva a decir en qué consiste eso. …
La reforma que pretende llevar adelante el ministro Gallardón es de gran calado y profundidad. Una reforma que afecta a casi el 40% del actual Código Penal, bien merecería un nuevo Código completo.