julio 2013

A garrotazos o dimitiendo (elconfidencial.com)

Dos imágenes para los tiempos que vivimos en España:

  • Primera. Un autobús contratado por un colegio para llevar de excursión a los chicos y chicas de 5º de primaria. Los alumnos han dejado por un día la aburrida clase escolar y se disponen a pasar una jornada de asueto. Van a una ciudad a sesenta kilómetros de distancia del pueblo donde viven y van a la escuela. Lo de menos es el objeto de la visita; lo importante es que podrán disfrutar de una actividad extraescolar, alejada del tedio y la disciplina cotidiana. Se levantaron más temprano que habitualmente. Desayunaron más de la cuenta, forzados por sus madres que pensaban que, cuanto más comieran, menos hambre tendrían hasta la hora del almuerzo. Provistos de sus gorras y de sus mochilas se han subido al autocar. Llevan tres euros en el bolsillo y una pesada carga alimentaria en su pequeño petate. Zumo de melocotón, bocadillos de salchichón y de tortilla francesa y un par de plátanos es el menú preparado con esmero media hora antes de la partida. Les han recomendado que no coman nada hasta que no lleguen al parque de la ciudad que van a visitar.

Algo le debe España al denostado bipartidismo

¡Que arriesguen ellos! (el País)

Quien haya visitado la ciudad de Praga, habrá podido comprobar el ambiente cultural que se respira entre sus puentes y sus iglesias. La música es la reina de las artes en Bohemia. En España, los escolares se acercan a la música en las escuelas a través de la flauta dulce, ese instrumento con el que los estudiantes aprenden a tocar un par de canciones que odian para el resto de sus vidas. En cualquier cuarto de los trastos de cualquier casa española que haya tenido niños en la escuela, podrá encontrarse alguna de esas flautas, mordidas y deterioradas, que un día se dejó por ahí sin que nunca más los críos preguntaran por ese instrumento con el que creyeron hacer el ridículo en las fiestas de fin de curso. La medalla al Mérito Civil es poca recompensa para los profesores de música que se ocupan de inculcar en sus alumnos una afición que los padres no consideran de ninguna utilidad comparada con la importancia de las asignaturas de verdad, aquellas con las que podrán ser algo en la vida. En Praga, la flauta se ha sustituido por el violín, siendo normal encontrar por sus calles unas cuantas tiendas donde se venden violines de segunda mano, que los escolares usaron en sus años jóvenes y que, con el dinero de su venta, ahorraron para comprarse otros nuevos y de mejor calidad con los que seguir practicando. …

DIGITALIZACIÓN.

Escribo en este blog con la misma dificultad con la que hablo una segunda lengua. Soy nativo del castellano y he aprendido, como segunda lengua,  el francés. Me manejo mejor con la primera que con la segunda. La primera la utilizo siempre desde que comencé a decir mis primeras palabras; la segunda la empleo ocasionalmente. Me pasa lo mismo con internet. De vez en cuando entro en la red, pero mi estado natural es el analógico.

Quienes entiendan que lo mismo les pasa a los jóvenes con la digitalización y la analogía (ellos son digitales y a veces, analógicos) podrán dar respuestas a los retos y desafío de la nueva sociedad. Ellos viven en la red. Nosotros entramos de vez en cuando en ella. ¿Entienden por qué esa ruptura generacional? ¿Entienden por qué la sociedad no está preparada para acogerlos?

Sigo sin entenderlo (El correo de Andalucía)

Es posible que mi alejamiento del núcleo duro del PSOE me haya hecho perder capacidad de comprensión. Lo cierto es que a cuanta mayor información sobre la decisión del Presidente de la Junta de Andalucía, menos entendible resulta para mí la decisión tomada por este último.

No entiendo las razones que llevan a alguien, que no hace mucho tiempo declaró estar disponible para presentarse como candidato a las elecciones andaluzas de dentro de tres años, a dimitir de ese deseo para anunciar, sin solución de continuidad, que no sólo no repetirá candidatura, sino que organiza unas elecciones primarias internas, deprisa y corriendo, para elegir a la persona que, supuestamente, durante tres años va a estar chupando banquillo a la vera del titular. …

Desvergüenza (elconfindencial.com)

Nunca tuve nada que ver con el Ministerio de Interior, ni cuando gobernaron los socialistas ni cuando lo hizo el PP. Nunca conocí al general Galindo mientras estuvo en las responsabilidades policiales en la lucha contra el terrorismo de ETA. A Galindo lo conocí personalmente hace dos años, en un viaje privado que hice a Aragón, donde casualmente pude saludarle porque allí es donde tiene fijada su humilde residencia. Nunca había coincidido con Rafael Vera mientras fue alto cargo en el Ministerio de Interior. A Vera le saludé personalmente por primera vez cuando fui a visitarle a la cárcel de Guadalajara, donde le condujo la Justicia después de un largo proceso judicial que ahora no voy a entrar a valorar. …

Scroll al inicio