Yo sin ti no sé cómo tenerme Con el alma en pie Sin ti me cuesta respirar El tren pasa una vez Por ti no volverá.
Esa es una estrofa de la canción de David Bisbal, El alma en pie. No sé quién ni cuándo la compuso pero bien podría aplicarse a Pedro Sánchez y a Susana Díaz a raíz de lo que venimos viendo y oyendo en las últimas semanas.
Miren esta noticia del pasado 11 de enero, tres días después del atentado de París: “Las tácticas letales de Boko Haram no parecen tener límites. La milicia islamista nigeriana utilizó ayer a una niña de 10 años para atentar contra un mercado en Maiduguri, al noreste del país. La pequeña detonó los explosivos que llevaba y mató a una veintena de personas. El atentado culmina una semana en la que la ofensiva contra la ciudad de Baga ha causado 2.000 muertos”. Y ahora fijémonos en esta otra del pasado lunes, 12 de enero: “El asesinato de 17 personas -periodistas, dibujantes, policías y jóvenes judíos- tuvo ayer enfrente la principal concentración contra los islamistas radicales. En toda Francia, los cálculos elevaban anoche a cerca de cuatro millones la cifra total de ciudadanos en la calle, la mayor movilización de la historia del país.”
…
En la última legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno de España, el culpable de todos los males que aquejaron a la patria se llamaba PSOE. Para los ciudadanos, los socialistas y sólo ellos, fueron los únicos y exclusivos responsables de la deriva que tomó nuestro país a partir de 2008. El otro gran partido, el PP, no sólo quedó exento de cualquier responsabilidad, a pesar de su cuota de poder en los gobierno de varias Comunidades Autónomas y de bastantes Ayuntamientos y Diputaciones provinciales, sino que acabó siendo percibido por los ciudadanos como la solución alternativa a los males socialistas, como se puso de manifiesto en el abultado resultado electoral obtenido por ese partido en las elecciones municipales, autonómicas y generales del año 2011.