Oiremos las mismas canciones

Se acabó la undécima legislatura y a partir del 26 de junio se abrirá la décimo segunda de la democracia. Ello significa que en el próximo mes volveremos a votar por las diferentes opciones que deseen obtener representación en el Congreso y en el Senado. Previamente, como viene ocurriendo desde que se disfruta de democracia, los partidos y coaliciones se tirarán a la calle para hacer llegar al electorado todo aquello que crean oportuno para sus intereses. La campaña -y antes la precampaña- acompañaran nuestras vidas hasta el día de la votación. Lo que a nosotros nos parece anormal, es algo habitual en las democracias que se rigen por un sistema electoral que contempla la segunda vuelta para declarar vencedor a aquel partido o candidato que no obtuvo la mayoría absoluta en la primera tanda de votaciones. Si los votantes de esos países no se cansan, no veo la razón del supuesto hartazgo que anima a los españoles por el hecho de tener la posibilidad de votar dos veces en cuatro meses. Y digo bien cuando escribo la posibilidad de votar porque, a diferencia de lo que ocurre en otras democracias, en la española el voto es voluntario

Otegi y sus palmeros

Otegi dirigiéndose a los medios a su llegada al Parlamento Europeo (EFE)
Salah Abdeslam, responsable de la logística del comando yihadista que mató a 130 personas en París el 13 de noviembre de 2015, fue extraditado el pasado 27 de abril de Bélgica a Francia. Está acusado de asesinato, posesión de armas, fabricación de explosivos y secuestros. Es posible que tras el proceso judicial sea condenado a cadena perpetua, aunque su abogado insiste en que su defendido está deseoso de colaborar con la justicia, se supone que para que la condena no sea tan severa.

La sala Tàpies

Rajoy y Puigdemont
Si algún presidente autonómico del norte, del sur, del este o del oeste llegó a pensar en algún momento que era el rey del mambo, que se le vaya quitando esa megalomanía de la cabeza porque como dice el editorial de El País del pasado 21 de abril, «El hecho de que Rajoy compareciera ante la prensa cuando no lo había hecho tras entrevistarse con otros presidentes autonómicos es un gesto a valorar».

No a cualquier precio

En primer término, Nicolás Sartorius; a la izquierda, adelante, Diego López Garrido. SAMUEL SÁNCHEZ Un grupo de intelectuales, artistas y sindicalistas presentaron el lunes, 11 de abril, un manifiesto que sumaba un centenar de adhesiones en el que se reclamaba «un acuerdo entre el PSOE, Podemos y Ciudadanos para lograr un Gobierno del cambio y evitar las elecciones y al PP». Salvo los votantes del partido popular, serán pocos los ciudadanos que estén en contra de ese deseo que los intelectuales, artistas y sindicalistas manifiestan en el documento presentado.

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