democracia

¿Primarias e igualdad?

Las primarias como método de elección de los dirigentes orgánicos socialistas es un invento fruto de las urgencias del momento en que se aprobaron en un Congreso Federal del PSOE celebrado en Sevilla, siendo secretario general el difunto Alfredo Pérez Rubalcaba. Daba la sensación de que con esa fórmula para elegir a los secretarios generales del PSOE y a los candidatos a presidente del gobierno y de las diferentes Comunidades Autónomas y Municipios de más de 50.000 habitantes, el partido socialista se modernizaba y rejuvenecía.

Por un puñado de votos

Han sido varios los medios que se hicieron eco de mi propuesta para el escenario que se abrió con motivo de las elecciones en Extremadura el pasado 21 de diciembre. No insistiré en la misma. Sólo recordar que la abstención negociada del grupo socialista podría impedir la dependencia del PP de Vox a la hora de investir a su candidata a la presidencia de la Junta de Extremadura.

No hacía falta tener grandes conocimientos de política para adivinar que esa propuesta para Extremadura tenía su derivada para el conjunto nacional.

El juego de la democracia

De sobras resultan conocidas las reglas por las que se rige el fútbol. En ese deporte existen reglas constitutivas y reglas estratégicas. Por las primeras, podemos adivinar de qué se trata. Cuando juegan once contra once, en un campo con dos porterías, estando permitido jugar un balón solo con los pies, excepción hecha de los dos guardianes de sendas porterías, estamos ante un partido de futbol. Esas reglas constitutivas no se pueden alterar. Son las que constituyen la esencia de ese deporte. Si en lugar de once contra once, jugaran siete contra siete y los catorce estuvieran autorizados a jugar el balón con las manos, entonces ya no estaremos ante un partido de futbol sino ante otro de balonmano.

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