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«Sólo creo en Dios; todos los demás, traigan datos»

El debate debería abrirse en el seno del PSOE para que los argumentos de unos y de otros ayuden a formar una única posición

Los presos independentistas del procès se manifiestan durante un permiso. Europa Press
Los presos independentistas del procès se manifiestan durante un permiso. Europa Press

«El Parlament declara que Catalunya es republicana y por tanto no reconoce ni quiere tener ningún rey», así da comienzo la resolución conjunta que JxCat, ERCy la CUP presentaron y que votó favorablemente la mayoría de la Cámara catalana respecto a la crisis de la monarquía.

Sin novedad, señora baronesa

En 1996, Felipe González, tras perder las elecciones frente al PP de Aznar, renunció a repetir como secretario general del PSOE. El nuevo PSOE que a partir de 1974 abanderaron Felipe y Alfonso Guerra junto con una nueva generación de dirigentes socialistas comenzó a declinar y caminar hacia posiciones que poco a poco han generando desconfianza en parte del electorado español.

Ese PSOE, a partir de 1979, defendió con seguridad su proyecto democrático y fue generando confianza en amplias capas de trabajadores de toda clase y condición, en profesionales liberales, en pequeños y medianos empresarios, en pensionistas, en agricultores, etc., y en amplios sectores del mundo de la cultura que apostaron por un proyecto de izquierdas razonable, creíble y posible. El abandono del marxismo supuso establecer una clara frontera entre el comunismo y la socialdemocracia.

¿Por qué no recurrir a ellos?

Expulsar no significa más que privar a quien se expulsa de su condición de afiliado, pero no de su condición de socialista

Isabel Díaz Ayuso junto con los exdirigentes socialistas Joaquín Leguina y Nicolás Redondo. Europa Press
Isabel Díaz Ayuso junto con los exdirigentes socialistas Joaquín Leguina y Nicolás Redondo. Europa Press

En el año 1921 el Partido Socialista Obrero Español celebró su tercer Congreso extraordinario. Fue extraordinario porque se trataba de decidir si la organización fundada por Pablo Iglesias, 42 años antes, se incorporaba o no a la Tercera Internacional Comunista creada tras el triunfo de la Revolución de 1917 en Rusia. En ese Congreso se discutieron y enfrentaron dos posiciones: los partidarios de abandonar la Internacional socialista y entroncarse en la comunista, posición defendida por Daniel Anguiano que había viajado el año antes a Moscú para que, junto a Fernando de los Ríos, hablaran con Lenin sobre las condiciones de integración en la Internacional Comunista. Fue Fernando de los Ríos quien defendió la posición contraria después de que en su entrevista con el máximo dirigente del Partido Comunista de la recién creada Unión Soviética le preguntara “ ¿Y la libertad para cuándo?” A lo que Lenin contestó: “¿Libertad?” “¿Libertad para qué?” “Libertad para ser libres”, replicó el dirigente socialista.

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