transporte ferroviario

Los indios de la nación

En el siglo XVIII, Francisco Gregorio de Salas escribió la conocida décima dedicada a Extremadura que comienza con “Espíritu desunido/anima a los extremeños” y concluye con el verso que calificaba a los extremeños de aquel siglo como “los indios de la nación”.

En pleno siglo XXI, el tren que salía y llegaba a Extremadura sufría incidencias sin límites, sin que las averías, paradas o suspensiones provocaran heridos o muertes en el pasaje. Ese espectáculo hizo creer al resto de los españoles que los extremeños seguíamos siendo “los indios de la nación”. No había periodista, comentarista o ciudadano de fuera de Extremadura que no se apuntara al cachondeo cuando se trataba de hablar de mi tierra extremeña. El ja, ja, ja  y el ji, ji, ji hacían las delicias de quienes se sentían bien tratados por el servicio ferroviario. Alardeaban de lo rápido que ellos viajaban frente a la lentitud de los “indios de la nación”.

Los más listos de la tribu

En estos momentos, días después del desgraciado accidente del lunes, 19 de enero, alguna prensa ha decidido que sus periodistas, elegidos por la divinidad, son los más listos de la tribu. Enfrente, una masa de ciudadanos a los que nos valoran como medio tontos e ignorantes. Desde esa condición de elegidos, se consideran con el derecho a manipular la realidad sin temor a ser descubiertos por esa masa de lectores que ellos consideran idiotas. En lugar de relatar lo sucedido aportando el mayor número de datos y de hechos relevantes, se han dedicado a manipular la información para llegar a conclusiones interesadas y queridas de antemano.

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