Tribunal Supremo

No están ahí para eso

Siempre confié en la inocencia del Fiscal General del Estado. Siempre entendí que Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Ayuso tendría que haber callado o haber pedido disculpas por su intromisión en un asunto que ni le afectaba ni le interesaba. Siempre creí que el Fiscal General del Estado no tenía que haber intervenido en un asunto que afectaba directamente a un fiscal de Madrid. Y supuse, ingenuamente, que ambos pedirían disculpas por sus errores y Hacienda haría lo que tuviera que hacer con un contribuyente. Pero, como no podemos vivir en paz, de nuevo la bronca y la judicialización de la política.

Traicionar a los jueces

Hay en la Justicia cómplices dispuestos a hacer el trabajo sucio para los partidos políticos

El nuevo magistrado del Tribunal Constitucional Juan Carlos Campo, jura o promete su cargo ante el rey Felipe VI / EFE, Ballesteros

Los partidos no podrían politizar la Justicia si no contaran con cómplices dispuestos a hacer el trabajo sucio y a traicionar a sus compañeros de profesión. Ningún partido podría decir el nombre del presidente del CGPJ y del TS si no hubiera magistrados que estuvieran dispuestos a seguir las instrucciones de quienes han propuesto o van a proponer sus nombres. Cualquiera puede suponer -y supondrá acertando- que al magistrado al que se dirija el PP o el PSOE proponiéndole una vocalía del Consejo, le estará también exigiendo que vote para presidente, no a quien considere el mejor, sino al que hayan pactado los dos partidos. Si ya se sabe quién presidirá es porque se conoce que los vocales aceptarán que, a cambio de su nombramiento, perderán su independencia y acudirán como borregos a votar lo que les digan.

Oficio de alto riesgo

Oficio de alto riesgo / Rosell

El pasado día 25 de junio el Consejo de Ministros del Gobierno de España aprobó un decreto anticrisis que o me parece raro que cada día sean menos las personas que con un cierto nivel de preparación profesional y un coeficiente de inteligencia normal decidan dar la espalda a la política. El ejercicio institucional se ha convertido en un oficio de alto riesgo como lo ponen de manifiesto las condenas, ratificadas por el Tribunal Supremo, a los ex presidentes de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Uno, Chaves, condenado a la inhabilitación por nueve años para cargo público y otro, Griñán, condenado a pena de prisión de seis años y un día. No voy a ir por la línea ya marcada por quienes se sorprenden de que la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, no tuviera el más mínimo conocimiento de la corrupción en la que estaban incurriendo sus más allegados colaboradores, mientras que Chaves y Griñán deberían haber estado al tanto de las triquiñuelas que se cometieron con el subsidio por despido de algunos trabajadores de empresas en crisis. Los magistrados sabrán por qué la Justicia es a veces tan injusta, tan diferente y tan de colores.

Por mi conciencia y honor: ¿están seguros?

No resultaría extraño que quienes se autocalifican de izquierdas no tengan inconveniente en unir a la barrera económica la barrera lingüística

El coordinador nacional de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Pere Aragonés, y el portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián.
El coordinador nacional de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Pere Aragonés, y el portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián.

La semana pasada los gobiernos autonómicos del PP anunciaron que no aplicarán la ley que permite pasar de curso sin importar los suspensos.

Por esas mismas fechas, la vicesecretaria nacional de Organización del Partido Popular, Ana Beltrán, aseguró que su partido no va a aplicar «las medidas más lesivas» de la ley Celaá en las comunidades autónomas en las que gobierne. Beltrán calificó la nueva Ley de Educación de «sectaria e ideológica» porque «está escrita con la mano de Iglesias y Rufián«. Y alguien tan aparentemente moderado como Alberto Núñez Feijóo anunció, que, en contra de lo que establece la Lomloe, no otorgará el título de Bachillerato con asignaturas suspensas ni el de ESO con más de dos sin aprobar.

Gracias Colau

No crean que todo lo que hace la alcaldesa de Barcelona con la imagen del Rey lo hace por perversidad

La imagen del Rey colocada en la sala de plenos del Ayuntamiento de Barcelona. Europa Press
La imagen del Rey colocada en la sala de plenos del Ayuntamiento de Barcelona. Europa Press

Muchas han sido las críticas que ha recibido la alcaldesa de Barcelona por  no haber tenido más remedio que aceptar el mandamiento del Tribunal Supremo en lo referente al retrato del Rey y jefe del Estado del que forma parte la ciudad de la que ella es máxima representante. Colau, creyendo que todo el monte es orégano, ordenó retirar dicho retrato al estilo de lo que hacía Stalin con todos aquellos que le superaban en crédito, prestigio y competencia. El criminal soviético creía que muerto el perro se acababa la rabia. Y eso debía pensar la alcaldesa: “Quito la fotografía del Rey y declaro a Barcelona republicana”. Le salió el tilo por la culata, y debe ser tal el gusto que le ha cogido al banco y a los rendimientos que proporciona el mismo que, en lugar de mantener su iconoclasia, la ha cambiado por un minimalismo acorde con la moda que llevó a la Ciudad Condal el artista Mies van der Rohe en 1929.

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