Ni milito ni militaré
Ha ocurrido en Madrid, pero podría haber ocurrido en cualquier otra parte del territorio nacional. En ocasiones, los partidos políticos sienten la tentación de dejar en casa a militantes destacados o desconocidos que, durante años, han realizado el esfuerzo de comprometerse con unas siglas, que no con una ideología que seguramente compartían hacía más tiempo, contribuyendo al mantenimiento, desarrollo y prestigio de la organización en la que decidieron militar.
…





