Muertos de risa

Juan Carlos Campo, cuando era ministro (Foto: Moncloa)

Lo que se habrán reído de nosotros los miembros del Tribunal Constitucional cuando, guiados por el Gobierno y por el PSOE, defendíamos la inconstitucionalidad de la amnistía. ¡¡¡Pobres ignorantes!!! Seguro que comentaban entre ellos lo fácil que resultaba engañar a los incautos que, como yo, nos creímos lo que nos contaban y repetíamos como muñecos del ventrílocuo la doctrina partidista y gubernamental.

¿Fraude de ley?

Alberto Núñez Feijóo toma posesión de su escaño de senador en 2022

Mi tocayo Juan Carlos Serrano era senador del Partido Popular en 2022. En ese mismo año, Alberto Núñez Feijóo dejó la presidencia de la Xunta de Galicia para configurarse como el líder de ese partido a nivel estatal. Entendieron los dirigentes populares que Feijóo necesitaba estar en el Congreso o en el Senado para así poder contrastar sus proyectos con los del PSOE.

Seguramente

El secretario general del PSOE de Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, en rueda de prensa. / PSOE

Acostumbrados como estamos a las mentiras o a los cambios de opinión, hemos llegado a sancionar a todo aquel que ose rectificar algún objetivo que prometió alcanzar. No se castiga al mentiroso y, por el contrario, no se perdona al que rectifica y se disculpa.

Al hilo de…

El ministro Cuerpo. Tal vez el mejor situado para cuando el recambio sea imprescindible ha cometido un error imperdonable al pedir que “los ciudadanos nos digan si hay algún conflicto de competencia en la propuesta de la OPA del BBVA al Banco Sabadell”. ¡Y yo te lo voy a decir! Si no lo sabe el Gobierno, si no lo sabe el Ministro de Economía, Comercio y Empresa, ¿lo voy a saber yo? Y si lo sabe el ministro, que seguro que lo sabe, ¿a qué espera el gobierno para tomar las decisiones que le corresponden en este caso?

¿Ciudadanos responsables?

Apagón

Ya sabemos que somos el mejor país del mundo; que los ciudadanos españoles damos sopas con honda al resto de la ciudadanía mundial cuando se trata de hacer frente a una crisis como la vivida hace un par de semanas. Con gran emoción, los medios nos cuentan historias a cual más emotiva sobre ciudadanos que ni robaron ni mataron ni atropellaron a los indefensos peatones en los pasos de cebra. Exageran el mal comportamiento cívico de otras latitudes en situaciones similares en las que la avaricia, el ansia de robar y de delinquir contrastan con el meritorio comportamiento de los españoles.

Scroll al inicio